Historias y Relatos Swinger

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Compañera de Trabajo parte 1

Cuando nos conocimos, nos hicimos buenos amigos muy rápido, ella es muy guapa, tiene un cuerpo “petite” muy delicioso, era obvio que me gustaba pero en un inicio no buscaba nada con ella ya que está casada, muy pronto noté que le gustaba estar y hablar conmigo mucho, cómo dije me tuvo confianza muy rápido y pronto me preguntaba cosas sobre sexualidad, ¿que es lo que más les gusta a los hombres del físico de las mujeres? - pregunto una vez

No lo sé, supongo que no nos gusta lo mismo a todos- dije
¿A ti, que te gusta? 
La miré a los ojos hice una pausa, le sonreí y le dije me gusta tu rostro, me gusta tu cuerpo y muchas veces trato de no verte el culo cuando te alejas porque me encanta. Ella se sonrojó -pinche baboso,  dijo al tiempo que salía una risita coqueta, se alejo y se detuvo a los pocos pasos volteó y comprobó que le veía el culo sonrío y se cubrió con una carpeta que traía. 
Nos evitamos unos días, yo no quería meterme en nada más que un coqueteo por lo que mencioné antes, nos saludábamos, cruzábamos algunas palabras de temas casuales y era todo, así estuvimos unas semanas, en nuestro trabajado salíamos mucho a citas, y coincidimos en una de ellas en coyoacan, allá la encontré era hora de comida y fuimos a buscar algo era viernes y había mucho movimiento entramos a un pequeño local a comer y casualmente estaba tocando un amigo mío que me saludo muy efusivamente, tenía mucho que no lo veía se sentó  con nosotros,
Tu novia está guapísima- dijo
Sonreí la volteé a ver tomé su mano 
Es hermosa - dije, y no pare de verla hasta que sonrió 
Cuando salimos caminamos mucho, supongo que ella quería aclararme la situación, 
Estoy en un problema - suspiró, me gustas y no se que esperar de esto
Yo también estoy en un problema- respondí, porque no quiero estar en medio de una relación, y ser un problema más, pero también decidí que no quiero quedarme con ganas de nada, es decir no voy a evitar decir lo que siento.
Si unos pasos más y la tome de la mano, la detuve y la besé, ella correspondió, el sabía de sus labios fue tan dulce que no quería detenerme, era obvio que los dos queríamos más.
Ella me evitó las siguientes semanas…

Continuaré pronto 



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