historias reales de nuestros usuarios
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
Buena tarde, esto sucedió hace ya algunos años, en ese entonces yo estaba en una banda de rock y mi amigo tocaba conmigo, su esposa una mujer preciosa con un cuerpo delicioso, siempre trataba de evitar mirarla porque me encantaba y obviamente ella lo notaba. Mi familia tenía una casa de campo a la cual acudíamos frecuentemente después de tocar, era un espectáculo verla en traje de baño, no podía evitar fantasear con ella, estar cerca oler su cabello, o que me abrazara se volvió un suplicio, yo tenía 18 años y aún no tenía la agudeza para saber que yo también le gustaba un poco…pasaron un par de años y aunque seguíamos tocando nos alejamos un poco, por cuestiones de su trabajo mi amigo tuvo que salir a otro estado y solo venía a tocar y se regresaba a trabajar en ese momento ya se había separado de ella, me encargo entregarle unas cosas ella pasaría a mi casa a recogerlas en el transcurso de la semana, cuando llegó la vi igual de hermosa ya había pasado año y medio desde que la había visto, recordamos los fines de semana en la casa de campo y me dijo “recuerdo como me veías” , sentí la adrenalina en mi cuerpo, y le dije, no podía quitarte los ojos de encima porque eres lo más hermoso que he visto, -aún, contesto -más que nunca, dije, se sonrió y me dijo -quieres besarme?, -no, no podría detenerme ahí, conteste con toda la sinceridad que tenía, ella emitió una leve risita al tiempo que me acercaba los labios, fue un beso delicioso muy lento lo disfrutándolo cada segundo, luego baje a su cuello probando su sabor cada centímetro, me quito la playera le quite la blusa y la acosté en la cama comencé a besar sus senos y ella ahogaba unos gemidos muy deliciosos que me prendían cada vez más, baje más baje su falda y su ropa interior, sabía a donde me dirigía y abrió sus piernas para exponer sus delicias le lamia la vulva y mis dedos jugaban con sus pezones los acariciaba y de repente los apretaba un poco y escuchaba sus gemidos deliciosos, no tardo mucho en venirse y probé su líquido que me pareció lo más dulce que había probado, -métela ya por favor, Pidio y me excitaba tanto oírla, que jugaba un poco antes de meterla, la metía un poco y se la sacaba para que me pidiera más, antes de que lo pidiera de nuevo la hundí suave pero firme y su gesto al sentirme me excito más que nada, -estás delicioso, que rica la tienes, me voy a venir otra vez, terminamos juntos , pero yo seguía muy excitado lo hicimos de todas las posiciones posibles pero a los dos nos encantaba de perrito , ella terminó otra vez se volteó me abrazo y me dijo, “te voy a dar algo que no le he dado a nadie” se volteo y encamino mi verga hacia su culo , que sensación tan rica combinada con sus gemidos la metí poco a poco hasta que pude meterla toda, resistí lo más que pude y me dijo termina dentro, nos recostamos y nos quedamos así un buen rato yo sin sacarla sintiendo como apretaba y soltaba , pronto volví a excitarme y nos sorprendió a los dos -es por tantas ganas que te tenia, le dije, volvimos a coger hasta que termine otra vez.