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A petición y para evitar zapatazos...:-D continuare con la historia de mi amiga Yani, al mismo tiempo que agradezco el tiempo que han dedicado a leerme.
Recordaras que después de un pequeño susto, termine acariciando el liguero de "la ingeniero", así que seguí con el concierto de caricias sobre aquel cuerpo y su entrepierna. Alternando entre su cabello, los muslos, los tobillos, la espalda y los senos, sin decir nada ella mantuvo los ojos cerrados, quizá imaginando un sin fin de manos tocando todas sus zonas erógenas.
Poco a poco ella extendió su mano y busco mi cadera para acercarla hacia si, al tacto busco mi bragueta, bajó el cierre y escudriño haciendo que el pene saliera de su cautiverio, lo acarició con suavidad y firmeza al mismo tiempo, provocando que la erección se manifestara en su máxima expresión. Giró su cuerpo y busco el pene con la boca sin soltarlo de su mano, lo metió entres su labios y comenzó a succionar con la misma firmeza que apretaba con la mano.
Para corresponder aquel gesto, levante su vestido y recorrí el bikini, descubrí que el rubio de su cabello era tinte, pero que su sexo palpitaba de deseo como pidiendo que mi boca la besara con pasión desenfrenada. Así lo hice y succione de su vagina toda esa lubricación que emanaba cual fuente inagotable, terminó en mi boca. Con ayuda de los dedos, separe los labios vaginales para dejar a descubierto el clítoris erecto, me enfoque en él, al mismo tiempo que metía los dedos indice y medio en forma de gancho, acariciando la pared frontal interna de su vagina, buscaba estremecerla y corresponder aquel gesto de acercamiento y confianza que estaba teniendo ella conmigo.
Tras algunos minutos y con la temperatura corporal a todo lo que da, camine hacia la orilla del escritorio, de lado que estaba su cadera y tome sus tobillos con mis manos para abrir sus piernas al vilo y penetrar su cuerpo con mi pene. Mantuve sus piernas extendidas, sujetas por mis manos. Fue entonces que Yani abrió los ojos como para mirar quién era el osaba profanar su cuerpo y sonreírme, correspondí la sonrisa y embestí con fuerza, una y otra vez, mientras ella ponía en practica una de sus habilidades características, succionar un pene con su vagina, con movimientos internos y controlados que te dan la sensación de volar.
Debo disculparme de nuevo pero escribir esta historia a cachos, me esta costando tiempo y quiero compartirla con el mayor lujo de detalle. Juro que no es flojera ni pretensión, prometo que mañana mismo termino este episodio.
Espero que les guste