- Inicio
- Historias y Relatos Swinger
- Se convirtió en una verdadera putita
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
Se convirtió en una verdadera putita
La invitación de salir a comer con mi esposa para platicar, tomar unas copas y de ahí llevársela al hotel a pasársela rico me pareció una magnífica idea en especial porque yo también había hecho lo lo mismo anteriormente aunque fue con una pareja. El caso que este single me escribió para pedirme permiso y para solicitarme que después de la primera cogida que le daría a mi mujer estaría genial que llegara para hacerle trío hmh. Yo le comenté que no, que se gozaran todo ese tiempo pero insistió y obvio que eso también era excitante para mí. Así que acordamos los 3 el día y la hora.
Llegó el día que fue entre semana, mientras trabajaba mi sabrosa esposa estaba alistándose para ir a comer y a gozar, se puso un rico vestido en tallado, tacones altos, rica lencería y un perfume delicioso, todo esto me lo escribía hasta que me dijo que ya habían llegado por ella. Obvio yo excitado en el trabajo de imaginarme como se veía y cómo se la iban a coger. A mi me faltaba como 3 horas para salir y casi a los 15 min de terminar mi trabajo me escribió nuestro amigo avisándome que se la estaban pasando sensacional que mi esposa había tomado un poco de mezcal y algunas cervezas y que se estaba comportando sensacional, yo ya quería salir en ese momento y dirigirme al hotel, en el camino ya tenía una rica erección de saber como mi esposa se comportaba como toda una zorrita, al llegar al hotel en la entrada me dijeron que me estaban esperando y la sorpresa que me llevé al entrar a la habitación obscura con un ruido singular que hacía mi esposa al estársela mamando y oliendo a sexo delicioso. La empecé a ver mientras ella estaba en cuatro tragándosela todita y pidiendo que me uniera, pero lo mejor de todo es que tenía puesta sus zapatillas y un trajecito que la hacía verse mega rica, me empecé a quitar la ropa y empecé a acariciarme la verga, me puse atrás de ella y le metí los dedos a esa panocha que escurría de lo excitada y de la cogida que le habían dado antes de que llegara, en eso se la empecé a mamar y le sabía esa panocha deliciosa, ese sabor singular después de una rica cogida, después me incorporé y se la empecé a meter muy suave al momento que gemía delicioso y le decía a nuestro amigo que sintiera las mejores mamadas de mi esposa, que son cuando tiene una verga dentro de su panocha, mientras ella gemía y mojaba delicioso, después de un rato se quita y le da un trago de cerveza para recobrar fuerza e hidratarse. Luego me pidió que me acostara en la cama para montarse en mi y pidiendole a él que se acercara para seguírsela mamando y parársela para estar lista de recibirlo de nuevo. Una vez con la verga parada le pidió que se la metiera junto con mi verga que estaba adentro de su concha, eso enloquece a mi mujer y a mi me hace que me venga. Pues nuestro amigo se puso atrás y empezó a metérsela junto a la mía mientras que los gemidos y los jugos de nuestra zorrita se hacían cada vez más intensos hasta que yo ya no aguanté y me empecé a chorrear mientras nuestro amigo siguió así un rato y los 3 quedamos exhaustos. Después de ahí empecé a llenar el jacuzzi y me metí al momento que mi esposa un poco alcoholizada se metió y con besos y mordiscos me preguntó si estaba portándose a la altura de las circunstancias a lo que la felicité y le dije que rebasaba todas las expectativas que tenía de ella lo cual me respondió que yo hice de ella una verdadera puta y que le encantaba serlo. En eso se metió también nuestro amigo al jacuzzi y entre los dos nos la fajábamos deliciosamente y nos la seguimos cogiendo otra vez...
Después de un rato ellos seguían coge y coge brindándome un delicioso espectáculo viendo como convertí a mi esposa en una verdadera puita que le encanta ser deseada y complacida como una reina.
Regístrate y conoce mas historias