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mi experiencia con L

mi experiencia con L.
Me gustaria contar la experiencia vivida con esta mujer que llamaremos L.
La historia inicia una tarde o noche, no recuerdo bien, cuando andaba de curioso en una página de contactos SW.
Usualmente entro a curiosear un rato, saludar a conocidos y ver si hay algún perfil que sea interesante, afín al mio.
En esas andaba cuando vi que una persona saludaba y buscaba a alguien maduro. Como siempre, hay mucha gente que rápido se dirige a proponer directamente un encuentro, sin embargo en mi caso opté por saludarla con un simple buenas noches, aclarándole que era una persona madura. Esto le interesó porque rápidamente me respondió y en un breve intercambio de saludos, le envié mi número recibiendo casi de inmediato su saludo por whats para poder establecer un contacto más directo que el incierto de una página.  
Al ser ella una mujer con muy poco tiempo disponible, en realidad platicamos breve sin establecer claramente cuáles era sus inquietudes al entrar en esa página. Sin embargo, intercambiamos información básica: ella una persona divorciada que al fín se estaba animando a hacer algo concreto en el ambiente y que le interesaba precisamente eso, establecer que es lo que le gustaría hacer. Para mi fortuna, después de intercambiar foto de rostro, aceptó que siguieramos en contacto para ver que sucedía. Seguí varios días simplemente saludándola y ella contestando a mi saludos de manera cordial. Una semana más tarde, intercambiamos nuevamente saludos, en esa ocasión ella preguntó si tenía compromiso por la tarde, porque tendría un par de horas disponibles, a lo que inmediatamente contesté que yo me acababa de desocupar por lo que no tendría problema, ella me dijo se podría acercarme al rumbo de tlahuac. Obviamene le dije que si, así que en unos minutos acordamos vernos en un lugar cercano a ese rumbo. LLegue justo a tiempo a pesar del tráfico y me reporté enseguida, ella ya venía en camino también, pero unos minutos retrasada. Como también traía auto, ajustamos el lugar de reunión para que ella pudiera dejar su auto en un estacionamiento público y usar el mio. Me cambié de lugar, estacionando el auto y bajándome, para ver si la ubicaba justo al salir del estacionamiento. No tuve éxito así que caminé de regreso al auto y mi sorpresa es que ella ya estaba ahí, de pie, justo al lado del auto, la reconoci por la foto que me había enviado. Iba vestida de manera casual, con unos jeans guinda, y una blusa tal vez azul?. Más alta de lo que había imaginado, y una figura agradable, lindas curvas, amplias caderas. Nos saludamos y rápido le propuse que si ibamos al hotel que se veía ahi cerca, sin compromiso, pero que ahí podríamos platicar a gusto, abiertamente, sin tener que preocuparnos. Para mi fortuna ella accedió de buen grado, asi que abordamos el auto y nos dirijimos al motel. Entrando al momento de pagar, me pidieron esperar porque no tenían cambio asi que le dije a L. que se subiera mientras esperaba a que me trajeran el cambio. Tardó más de lo esperado ya que esperé unos 5 minutos a que regresara el encargado. Subi y ella estaba sentada en la habitación, en el potro del amor. Me senté entonces en el borde de la cama y ella se levantó y se colocó frente a mi recargada en la cómoda y empezamos la charla. Esta fue genérica un poco de todo, aunque tratando de centrarla en el sexo, ya que era de esperar que a eso habíamos ido, al menos a tener una charla abierta de sexo. En el curso de la charla varias interrupciones para ella contestar llamadas, principalmente de sus alumnas. La charla afable, pero donde ella no se notaba convencida, su lenguaje corporal asi lo indicaba al colocarse de pie recargada en el otro extremo, en la cómoda. En un momento me levanté al baño, y cuando regresé la situación había cambiado, ella se había cambiado de lugar y ahora estaba sentada en el lado derecho de la cama, así que yo me senté a un lado y seguimos la charla. Ese pequeño cambio auguraba algo que sucedería muy pronto. Volvió a recibir una llamada y mientras hablaba, me acerque más a ella y la tomé de los hombros y empecé a deslizar con suavidad mis manos por sus brazos y por su espalda, me di cuenta cómo se estremecía, sobre todo al tocar ciertas partes de su espalda, fue el inicio de una rica sesión de sexo que me hubiera encantado alargar mucho, mucho más. Seguí tocando apenas, más bien rozando su espalda, ella se contraía mientras lo hacia, sin decir nada, pero ya notaba que no le disgustaba en absoluto sino que más bien lo estaba disfrutando tanto como yo. En un momento dado pase mis manos para rodearla, y toqué por encima, leve y brevemente sus pechos, pero fijando sobre todo mi atención en su espalda. Cuando dejó de hablar por el celular, noté que sus manos estaban sudorosas. Le pregunté si le había gustado lo que hice y respondió que me fijara cómo estaba, lo que le había provocado al hacer lo que hice. Sentí que debía seguir, ya estábamos ambos en el camino del placer, así que lo siguiente fue tomar sus pechos sobre el bra, acariciarlos. Me habían llamado la atención junto con su prominente cadera, asi que desabotoné algo de su blusa, pero no era suficiente, así que levanté sus brazos para sacarle la blusa, y le liberé sus pechos, deliciosos, me puse a acariciarlos, besarlos, chuparlos alternádamente asi no se cuanto pero me estaba dando un rico muy rico agazajo con sus pechos, con sus pezones, chupándolos. En un momento dado le pregunté si nos dábamos un baño pero no quiso, asi que seguimos asi, era delicioso tenerla asi, medio desnuda, siguieron sus jeans guinda, recostándola en la cama sacándoselos, quedó en un bikini azul, como de encaje debajo del cual se adivinaba su vello púbico, que delicia. Me quité rápidamente también la ropa, quedándome en truza y me coloqué encima de ella, tallando nuestros cuerpos, haciendo que sintiera mi virilidad, yo estaba excitado desde el principio, ella lo había ya notado porque cuando estábamos a un lado de la cama, previo a quitarle la blusa, force las cosas para que me tocara y yo también aproveche para tomarla de las nalgas y pegarla a mi.
En la cama casi desnudos sólo los dos en calzones me tallaba a ella, como si ya estuviéramos copulando, pero sólo era juego previo, y antes de lo esperado, ella me pidió que la penetrara, diciéndome quiero sentirte. Le quité su calzón, me quité el mio, me puse el condón. Abri sus piernas y finalmente se dió, lentamente empece a meterla dentro muy adentro, L. se veía riquísima con sus piernas bien abiertas, levantándoselas, viendo cómo entraba en su vagina, qué dispuesta estaba ella y yo también, gozando, sintiendo, viendo. Gozándola totalmente los dos desnudos, penetrándola a diferentes ritmos. cambiando de posiciones, la primera ya comentada que tanto me gusta, pero luego teniéndola encima de mi cabalgando, ella arqueando su cuerpo hacia atrás, yo chupando sus tetas, saboreándola, en verdad que deliciosa mujer. También la puse en 4, dándole de a perrito, que delicia, yo la veía, directamente y también en los espejos, el lateral y el del techo, se veían deliciosas sus nalgas, más teniéndolas sujetas con mis manos, viendo como entraba mi miembro, verlo desaparecer entre sus nalgas dándole hasta el fondo, y más aún, pudiendo disfrutar de su espalda arqueada, de pasar mi lengua por ella, saborear sabor, su sudor, de sentir la magnitud de sus pechos al tomarlos con mis manos, y más de una vez preguntándole si le gustaba, más de una vez diciendo ella que qué rico, y la cereza: cuando meti mi mano debajo, sitiendo su monte de venus, su vello y acaricié su clit, delicioso botón, que ante el toque ella reaccionó no pudiendo mantener la posición, estirando las piernas quedando mi cuerpo encima del suyo, uffff, ambos disfrutando al máximo. Cuando la penetré con las piernas entrecruzadas, ella sobre su espalda en la cama, yo con una pierna enfrente y otra detrás, podía penetrarla más intensamente y ella, claro que lo sentía. y lo manifestaba repitiendo que qué rico. Mientras cogíamos, le decía cosas como por ejemplo si haciamos tal cosa y ella decía, dejamos eso para una siguiente ocasión. El tiempo ya empezaba a ser un factor, ella ya quería que terminaramos, yo no lo deseaba, pero había que hacerlo, así que de nueva cuenta volvimos a la posición original, y a darle rico, aumentando la frecuencia, forzando a venirme hasta que sucedió. No llevo cronómetro, pero me hubiera encantado seguir dándole al metesaca que tanto me gusta, senti que fue suficiente, por el tiempo limitado, insuficiente porque me quedé con ganas de seguir, de seguir disfrutando de L., que mujer tan deliciosa. Me hubiera encantado hacer muchas más cosas con ella, hacerle un oral, que ella me lo hiciera, hacer un 69, nada de eso se dió, pero espero que se pueda dar en un futuro muy cercano.  



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