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Nueva sensación nuevas experiencias

Cuando mi pareja me pidió que nos iniciáramos en el mundo SW me opuse, me daba miedo pero sobre todo creía que yo no tenía mucho que aportar a ese ambiente, pero el insistió tanto que empezó a darme curiosidad, hasta que un día acepté.
La primera vez que entramos a una página SW solamente entramos a un video chat en el que una pareja nos permitió verlos...fue delicioso ver a esa pareja tener sexo. Me excité mucho, así que mientras los observaba aproveché para darle una buena mamada a la enorme verga de mi marido, qué por supuesto estaba firme y dura por el morbo y la excitación de ver a esa pareja gozar de esa manera. Recuerdo que esa noche me cogió cómo nunca ...pero lo mejor aún estaba por venir. 
Después de ese día empecé a interesarme más por todo esto; entrábamos más seguido a ver a otras parejas y cogiamos como locos. Hasta que una noche le pedí que ahora fuéramos nosotros los que se exhibieran en el chat. Mi marido no podía creer que yo le pidiera eso, pero por supuesto aceptó, así que de inmediato prendió la cámara e invitó a quienes quisieran vernos. 
Entré al baño a cambiarme y me puse un body de encaje negro, que dejaba ver mis pezones ya totalmente parados por la excitación del momento, medias de malla, liguero, tanga negra y zapatos de tacón, me acerqué a mi marido y le pedí que por esa noche olvidara que soy su esposa y me tratara como una puta. Estás segura?  preguntó. Le dije que se trataba de hacer algo nuevo y cumplir nuestra fantasías, así que podía utilizarme como un objeto sexual. Eso lo excitó mucho, pero jamás imaginé que se transformaría completamente. 
De inmediato me puso de espaldas y mostró a la cámara la parte que más le gusta de mi cuerpo: mis nalgas, ofreciéndoselas a nuestros espectadores. Las acarició, las besó, las chupó y las mordió a petición de quienes nos veían; yo escuchaba sus halagos y eso me excitaba aún más, así que seguí dejándome exhibir. Mi marido me empinó, me abrió las nalgas, movió la tanga y enseñó mi culito. Quise moverme, pero él me detuvo y me dijo “recuerda que eres mi puta”, así que me dejé seguir usando. Besó mis nalgas, mi culito, me puso de frente a la cámara, mostró mis tetas, las chupó, las mordió, me nalgueó, me dedeó, hasta que no aguantó más y sacó su enorme verga, me hizo que me hincara, me tomó de la cabeza y “me obligó” a chuparsela frente a la cam. Los dos estábamos muy excitados, el hecho de saber que teníamos muchos espectadores me excitaba aún más, escuchar que a ellos también los excitaba ver mi cuerpo o imaginar que también a ellos los estuviera mamando me ponía muy excitada, lo único que quería era que a ellos se les antojara, que me desearan. 
Se la chupé hasta lograr meterla completa en mi boca y casi me ahogara, pero paramos antes de que se viniera porque aún había mucho por mostrar. Me levantó del suelo y me aventó a la cama, me quitó las medias, el liguero, el body y entonces mostró a la cámara lo abierta y mojada que estaba ya mi pucha; introdujo 1, 2, 3, 4 dedos mientras mordía con fuerza mis pezones, como si quiera arrancármelos. No puedo describir lo que sentía, era una mezcla muy excitante de dolor y placer. Soy multiorgásmica, y para ese momento yo ya me había venido más de 3 veces , así que estaba muy mojada. De repente me volteó, me puso en 4 y así, sin previo aviso me la dejó ir por el culito. Grité del dolor, pero no importó, siguió dándome con fuerza, metió sus dedos en mi pucha y me dijo “imagina que tienes 2 vergas, una adelante y la otra atrás”...ufff eso me excito todavía más, y nuevamente era esa mezcla de placer y dolor que tanto me gusta. Me daba con mucha fuerza, sus huevos golpeaban mis nalgas y sentí que el culo me reventaría, así que yo gritaba con fuerza; eso lo excitó mucho y entre más gritaba más duro me daba; le pedí que parara y entonces me dio una nalgada tan fuerte que sentí como el trasero se me ponía rojo. Me dolía, pero me gustaba. Volvió a darme una nalgada y repetía que mis nalgas le encantan y que estaba feliz de que fuera su puta. 
Me volví a venir y él logró contenerse. Entonces la sacó de mi culo, me volteó y la metió en mi pucha, puso mis piernas en sus hombros y siguió dándome con fuerza. Su verga se ponía cada vez más dura, más gruesa y más grande, pude sentir cómo se le llenaba de leche y me di cuenta de que estaba a punto de explotar, entonces, la sacó de mi pucha y la metió a mi boca. Su leche escurrió y llegó hasta mis tetas. Terminamos juntos con un grito que seguro despertó a los vecinos. 
Recibimos muy buenos comentarios de nuestros espectadores, algunos se vinieron junto con nosotros y otros terminaron desde antes, pero todos nos pidieron volver pronto a dar un show. 
Desde ese día, me encanta participar en video chat, ver a otras parejas y aprender cosas nuevas, y también dejar que nos vean...eso nos excita mucho. 
Seguimos haciendo locuras y cumpliendo nuestras fantasías, así como ese día quise convertirme en una puta, a veces me vuelvo una inocente colegiala, una traviesa enfermera, una pervertida maestra o una intrépida bailarina. Lo
Importante es disfrutar y pasar un rato placentero.



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