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Entre amigos segunda parte

Camino a la otra habitación ibamos tomados de las manos, estaban tibias, húmedas, nos sonreiamos con complicidad, mi expectativa al abrir la puerta era encontrar a mi esposa montada sobre el señor C ignorando el sonido del cerrojo y las bisagras al abrirse la puerta, realmente me causaba curiosidad escucharla gemir mientras lo hacia con alguien mas,  de C realmente no se que imaginaba cual era su expectativa. En cuanto abrimos escuchabamos jadeos rítmicos y la primera imagen fue mi esposa en 4 practicando oral, luciendo su hermoso trasero, su vestido estaba enrollado en su cintura, en el éxtasis y el deseo sólo desprendieron su ropa interior y los zapatos, aunque ella si desnudo por completo al señor C. 

Entramos a la habitación como cuando entras en medio de un espectáculo sin hacer ruido y ordenadamente para no interrumpir la función; nos sentamos en la pequeña salita he intercambiamos miradas y sonrisas, enseguida C se quito sus zapatos y se unio al show besando a su esposo mientras Alonsa proporcionaba placer oral, el vigor regreso enseguida al señor C, acarició el rostro de Alonsa y sin palabras ella cambio de posición dispuesta a recibirlo, mientras tanto ella empezaba a juguetear con las prendas de C que de a poco fueron cayendo hasta mostrar su desnudez, entonces pude apreciar desde mi lugar de espectador los pechos redondos de C mientras se rozaban con los de mi esposa, ambas tomaron el juego para ellas solas, el señor C tomo otro lugar de espectador. Esa imagen para mi fue profundamente excitante podía sentir las palpitaciones en mi paladar, mis mejillas calientes, era una escena que nunca habia vivido y no tenia comparación con lo que me había imaginado. Fue entonces que yo pedí participar, mi esposa puso a C en posición para practicarle oral y me invito a embestirla, el sudor, la saliva, se mezclaba enseguida se nos unio el señor C. Cada cual con sus respectivas parejas, y como si fuera una competencia de gemidos y sonidos sexuales nuestros cuerpos y mentes estaban en total frenesí de un momento a otro intercambiamos, C me apresuro con su brazos y besos diciendo con la voz entrecortada vamos al sillón especial que quiero mas, alonsa subió las piernas en los hombros del señor C quería terminar viendose en el espejo del techo, alcanzamos el punto mas alto casi al mismo tiempo, pude sentir la cadencia de su pelvis tomarme para si misma y deje que me estrujaran sus piernas como si no tuviera la intención de soltarme. Permanecimos abrazados un tiempo observandonos, sonriendo a nuestra pareja como cuando subes a una montaña y en la cima tomas aliento y aprecias el firmamento con satisfacción, porque sabes que desde esa perspectiva todo es diferente, unico, de los dos, por eso volveran a subir a esa cumbre y juntos seguramente a muchas más, mientras el deseo nos dejé y la pasión no nos abandone



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