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Historias y Relatos Swinger
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Mi primer experiencia!
Espero que los que lean mi historia; coincidan conmigo... Creo que los que disfrutamos del ambiente sw, ya lo traemos desde jóvenes; yo recuerdo mi época adolescente y siempre andaba "arrecho", cómo dicen en la Costa Chica... Me paraba en los puestos de revistas a ver las portadas de las revistas para adultos, estaba en el coro de la iglesia y volteaba a ver las piernas y los escotes de las damas; que en esa época, allá por los 80's, aún no se usaba tanto el pantalón; las chicas y señoras preferían usar falda....
Pues resulta que terminando la secundaria; entré a una escuela tipo internado donde cursaría mi bachillerato; en esa época tenía dos grandes amigos que eran hermanos cuates, con los que crecí desde el jardín de niños... Siempre anduvimos juntos y después de la secundaria nos separamos; sin embargo, cada fin de semana que salía a descansar, invariablemente pasaba a saludarlos... Debo aclarar que si bien, teníamos la misma edad, yo soy el más chico de 5 hermanos y mis padres ya rebasaban los cincuenta; y ellos eran los unicos hijos de un matrimonio que rondaba en los 33-36 años... La señora se llamaba Carla, era un monumento de mujer, de aproximadamente 1.65 de estatura; morena clara, con sus curvas generosas y bien puestas! Una cadera enoooorme con nalgas turgentes, carnosas y firmes; sus piernas eran unas hermosas y firmes columnas! Y hablar de sus senos... Ufff! Chulada de tetas!! Creo que ese era uno de los motivos de que me llevara bien con los cuates; me fascinaba observar de reojo a Carla cuando iba de visita... En contraparte, su papá era un tipo muy delgado y blanco de piel, creo que trabajaba de contador o algo así; desde que lo conocí, me daba la impresión que era muy delicado o fino en su trato...
Pues resulta que conforme iba pasando el tiempo, en mi escuela hacía ejercicio todos los días, nos entrenaban para fortalecer el cuerpo y la mente para poder enfrentar las exigencias del trabajo que cumpliríamos al graduarnos.... No puedo decir que me puse como atleta, pero sí, pronto desarrolle masa muscular, se marcaron mis cuadritos en el abdomen y me estiré un poquito... Eso lo notó Carla y pronto empezaron a cambiar las cosas... Los cuates estaban más metidos en las cosas de su escuela, iban a fiestas y tardeadas y ya era muy raro encontrarlos los sábados... Mientras tanto, su mamá me recibía muy atenta, me invitaba a pasar y me preguntaba cómo me iba en el entrenamiento; pronto me pidió que un día llegara con mi uniforme para ver cómo me quedaba... Obviamente, ante su belleza y atenciones; mi cuerpo adolescente que empezaba a madurar, respondía de una manera muy efusiva... Y así, me fue llevando hasta el grado en que yo pensaba estar enamorado de ella... La semana se me hacía eterna mientras esperaba el sábado para poder ir a saludarla... Hasta que cierta ocasión, llegué puntual cómo a las tres de la tarde; me recibió en una bata de baño, muy desgastadita y que por lo mismo no la cubría totalmente.... Cuando caminaba se abría y dejaba ver el nacimiento de las piernas, dónde se hace el pliegue de las nalgas y estaba seguro que alcanzaba a apreciar el inicio de su monte de venus... Al flexionar su tronco, se abría a la altura del pecho y me dejaba ver sus bien formados y generosos senos.... Era tanta mi emoción, que no recuerdo bien cómo se dieron las cosas en ese pequeño lapso de tiempo... Recuerdo que me dijo que tenía que bañarse porque sentía mucho calor, mientras me pedía que esperara tomando un refresco; yo obedecí gustoso, con una erección muy rica en mi aún virgen miembro y ese famoso dolorcito de huevos que todos los varones debemos conocer....
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