- Inicio
- Historias y Relatos Swinger
- Primera vez
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
Primera vez
Les cuento que tenemos mas de 20 años casados, mi esposa es delgada, una morena de fuego con unas nalgas redonditas y firmes, sus pechos son medianos, suaves y firmes, sus pezones duros, tiene una cintura muy marcada, hace mucho ejercicio, incluso ha sido instructora fitness, siempre ha usado su pelvis perfectamente depilada, lo que le da un aire infantil ya que sus labios menores no sobresalen, son pequeños y bien definidos, su vulva es pequeña y cerrada solo deja ver una suave linea entre sus piernas, su vagina es muy ajustada y cuando hacemos el amor parece masajear el pene con rítmicos movimientos de cadera. Ya que siempre esta muy apretadita, mojada y calientita.
Somos una pareja estable y siempre nos la hemos llevado bien, desde hace algunos años le comence a platicar a mi esposa sobre la fantasía de que lo hiciera con otro, cada vez que hacíamos el amor le insistía que me gustaría verla con otro hombre. Creo que de tanto insistir la convencí me dijo que si le gustaría, pero que no estuviera yo presente, accedí con la condición de que me contara con lujo de detalles todo lo que hiciera. Yo no sabía con quien sería ni cuando.
Un día llego muy tarde del trabajo y con aliento alcohólico, le pregunté que pasaba y me contesto:
- Ya te dí gusto, se cumplió tu fantasía.
No me quiso contar nada ese día, yo sentía un hueco terrible y le insistía y ella dijo:
-No te preocupes amor, mañana te cuento todo.
Esperé todo el día y no encontraba paz, tenia mil ideas y una mezcla de excitación y celos me atormentaban, por la noche le insistí que me contara lo que había pasado.
Comenzamos a besarnos y me dijo que ya había estado con otro hombre, hasta entonces yo había sido el único hombre en su vida. Me dijo que era un compañero de trabajo y que tenía tiempo que le decía indirectas, que la había invitado a tomarse un trago, ella acepto y fueron a un lugar cercano y pidieron algunas cervezas, al salir le dijo si podían pararse en algún lugar en el campo junto a la carretera a tomarse otra, mi esposa aceptó, se detuvieron en el campo a disfrutar de el olor a hierba fresca y el aroma las flores. El saco un par de cervezas y le ofreció una, asi tomaron un rato recargados en el auto, luego el se acercó un poco más y le paso la mano por la espalda, ésta dijo no haber demostrado ningún rechazo, por lo que su amigo le metió la mano bajo la blusa y comenzó a acariciar su espalda, en esos movimientos y con una sola mano desabrochó su sostén, ella se le quedó mirando y el se acerco a su rostro y comenzó a besarla suavemente en los labios, esos besos pasaron de ser suaves a pequeños mordiscos en los labios y terminaron siendo apasionados.
Mi esposa me contaba todo esto en pausas, momentos nos besábamos y acariciabamos todo el cuerpo.
Me siguió contando que su amigo tomó la blusa y se la quitó quedando ella en topless, por la emoción y el fresco de la noche se le habian puesto rigidos sus pezones, él mientras la tomaba por la cintura le besó el cuello, los hombros y finalmente tomo los pezones entre sus labios, los acariciaba suavemente, como si fuesen una uva y no la quiseira destrozar, ella metía la mano bajo la camisa de su amigo y acariciaba su espalda, después ella le quitó la camisa, se abrazaron y besaron durante mucho rato, él le desabotonó el pantalón y metió la mano en su pelvis, acariciando su intimidad y lentamente deslizó un dedo entre sus mojados labios vaginales, al frotar su clítoris la hacia gemir de excitación y placer, luego ella desabrochó el pantalón de su amigo y comenzó a agarrar su pene, que en ese momento estaba muy duro. Ella se puso en de rodillas y con sus labios, comenzando a chupar el glande suavemente mientras le acariciaba los huevos, al mismo tiempo que chupaba frotaba con su lengua, asi poco a poco fue chupando más y más pero nunca le cupo todo en la boca, el liquido del deseo la inundaba, sentía claramente el sabor del lubricante natural, lo cual la excitaba más. Se puso de pié y lamia los pezones de él mientras con la mano masajeaba arriba y abajo el duro y mojado miembro.
En poco tiempo quedaron completamente desnudos su ropa era un pequeño monton sobre la tierra, se acariciaban su intimidad y besaban apasionadamente, él le levantó un poco la pierna, ella respondió rodeando con su pie la cadera de él y así de pie se apunto la verga, penetrándola de golpe, ella lanzó un gemido y abrió la boca al sentir la enorme verga caliente y mojada por su propia saliva dentro de su cuerpo, además de que pensó "Ya valió madre, ya no soy solo de mi marido" , así se la estuvo metiendo un rato recargados en el auto y luego se pasaron al asiento tracero del coche, ella se recostó y abrió las piernas mostrando sus labios dilatados y mojados, como una hermosa rosa del deseo, se le fue encima y la estuvo penetrando hasta que ella tuvo un orgasmo, mientras con sus manos tomaba a su compañero de las nalga y lo jalaba hacia ella para sentirla toda dentro, con sus piernas le rodeaba las de él en un abrazo doble, ella sintió como su jugo chorreaba por sus nalgas hasta llegar al asiento del carro, entonces, sudorosos y calientes la puso de rodillas en el asiento y le pidió que se pusiera en cuatro, ella se dio vuelta, él se la apuntó de nuevo, dejándosela ir sin piedad, la tomaba de las caderas y jugaba con sus nalgas, mientras a cada metida sus huevos golpeaban el clítoris, ella puso sus pechos en el asiento para sentirla mas adentro, sentía como llegaba hasta el fondo se imaginaba como le golpeaba el cuello del útero, la llenaba totalmente, mientas ella hacía fuerza para contraer su vagina y asi masajear mas fuerte el miembro que la poseía sin detenerse, cada embestida que le daba ella respondía con una contracción de la vagina, asi fue como sintió que la inundaban de semen caliente, sintió cada chorro en lo mas profundo, mientras su compañero le apretaba las nalgas y un dedo pulgar le acariciabapara su culito, esas alturas mi esposa gemía como una puta.
Al ponerse de pie le tembaban las piernas y sintió como le chorreaba el semen de su amigo hasta llegarle a sus rodillas, era mucho y espeso, tanto que fue difícil limpiarlo. Le agradeció a su amigo con un beso y se vistieron.
Asi fue como mi esposa, en medio del campo, con el olor a hierba mojada, y cobijada por las estrellas se entrego por primera vez a otro hombre en una cálida noche de verano.
Cuando terminó de contarme ya la estaba penetrando y gemíamos juntos, tuvimos un orgasmo intenso y fuerte, a partir de ese día, nuestra sexualidad mejoró y de vez en cuando me cuenta las buenas cogidas que le da su amigo, él no sabe que yo conozco lo que pasa. Siempre será nuestro secreto.
Regístrate y conoce mas historias