historias reales de nuestros usuarios
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Viajando con mí esposa por una carretera desolada y a 30 grados de temperatura siempre vamos jugando, ella se quita el sostén y va mostrando sus pechos a los pocos carros q pasan, eso la exista le pone sus pezones duros, y a mí me lleva bien mojado, cuando me ve así me pega unas chupadas deliciosas sin venirme para disfrutar de todo el viaje. A mitad de camino y cerca de una base militar me dio llanta el carro y no había donde cambiar el neumático, claro sin repuesto. Decidí entonces bajar la llanta e ir a pie a la parte más cerca posible a unos 10 minutos. Como mí esposa estaba sin brasier se puso una camisa blanca de botones sin nada más mientras me esperaba. Al cabo de unos 45 minutos regrese y pudimos continuar con el viaje. La note un poco risueña, contenta. Le pregunté por qué de su risa y me dijo que una de sus fantasías se habían hecho realidad y q ya habíamos hablado al respecto si lo podía o no hacer. Entonces claro le dije q me contara y así paso: me dijo q una vez salí a reponer la llanta está dentro del carro y se quitó de nuevo la camisa tocándose mientras pasaban unos pocos carros porq le gusta el exhibicionismo pero no tan directo, de pronto q la vean de pasada pero no hacerlo en forma descarada porque no le resulta excitante mas bien el morbo q la puedan ver. Y que estaba más o menos cinco minutos tocándose los senos y el clítoris cuando sintió q la estaban observando, se asustó y corrió a cubrirse, eran dos soldados q estaban de patrulla por el lugar y estaban tontos viéndola. Ella al ver q eran militares se bajó del carro ya con algo de ropa. En ese momento un soldado le dijo q pasaba porq estaba sola, ella le explicó lo q sucedió. El otro le pido una requisa al carro a lo cual ella accedió una vez estaba registrando el carro el soldado encontró sus tangas y le dijo que si se las regalaba, ella sonriendo le dijo q si. Como estaba de camisa blanca trasparente dejaba ver sus hermosos pezones rosados, el otro soldado le dijo q por rutina tenía q requisarla le dijo q se colocará de espalda al carro y comenzó a tocarla, me cuenta mí esposa que en ese momento comenzó a excitarse mucho y el soldado lo siento y le tocó muy suavemente los senos desde atrás, como mí esposa se dejo, le siguió tocando hacia abajo hasta llegar a su clítoris ella se estremeció y le dijo q no la tocará q su esposo estaba por regresar. El soldado le dijo que hacía mucho tiempo estaba sin salir de permiso y no había estado con una mujer en mucho tiempo que lo dejara tocarla q era muy hermosa. Mí esposo estaba muy excitada imaginando todo el semen q tenía contenido si eso era verdad. Ella se quedó muda mientras q el soldado la siguio tocando, ella se sentó en la parte de atrás y abrió sus piernas y el soldado comenzó a chuparla su vagina, mí esposa con tanto calor que estaba haciendo y con tanta existacion se vino al instante gritando. Inmediatamente el soldado le metió su pene y el otro soldado abrió la otra puerta y la puso a chupar. Luego intercambiaron, los dos se vinieron en su boca y la habían dejado llena de semen, pero ella quería mas, estaba muy caliente, y sus líquidos bajaban por su pierna. Ya había tenido tres órgasmos y temblaba, afortunadamente para ella se arrimo otro soldado quien dice ella estaba súper dotado, un miembro q la hizo ver estrellas, se lo chupo por mucho tiempo, y este se lo metió por detras hasta q se vino en su culito. Dice que fue una experiencia inolvidable. Yo por supuesto no me aguante y para el carro de nuevo y se la chupe hasta más no poder, luego se la metí una y otra vez ella gritaba de la excitación hasta q me vine en su boca. Ya teníamos mucho cansancio y nos tocó meternos en un hotel para descansar. Acá no termina esta historia. Pronto les seguiré contando.