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En la línea Mixcoac-Tlahuac del metro

Partiendo de la premisa de Sigmund Freud, acerca de que "la unica verdadera desviación sexual; es la ausencia de sexo"; les contaré algo de lo que ne pasó este sábado 28 de Septiembre en la línea café del metro: como sabía que estaría fuera de casa sábado y domingo por cuestiones de trabajo; decidimos pasar una noche de sexo con mi pareja; ella es una hermosa trigueña de 28 años, con un cuerpo delicioso, unas chichotas enormes y una pepita jugosa y caliente en verdad! Aunque comparte la misma calentura que yo y sabe de mis andanzas en el mundo sw, aún no acepta este ambiente cómo tal; pues resulta que nos pasamos una noche rica, mandamos a nuestra hija a dormir con la abuela, nos bañamos juntos y nos dimos un rico masaje con mucho aceite... Cogimos cómo locos, dormimos un rato y despertamos a las cuatro de la mañana para seguir dándole rico! Me encanta chuparle su vizcochito que se empapa y se escurre en ricos e interminables squirts! Y más cuándo le doy sus lenguetazos en el culo, uffff! Cómo se retuerce!!! En fin... Salí de casa a las 0600 de la mañana, entré a la estación periferico oriente y abordé el convoy con dirección a Mixcoac; resulta que por ser hora pico, hubo que usar tacticas de combate urbano para entrar en el vagón; así que entre empujones y jalones quedé al lado de un tipo cómo de unos 58-60 años, de 1.60 de estatura aproximadamente, bien aseado y con pinta de ir al trabajo también; en lo apretado del tren, sentí que los nudillos de su mano quedaron a la altura de mi miembro, que a esa hora aún se encontraba semi duro después de una larga sesión sexual! Al parecer el amigo lo percibió y también le gustó, porque me di cuenta que cambió su mochila de mano y volvió a bajarla hasta llegar a mi verga; pero ahora si, cómo que por descuido pasando la mano sobre mi miembro! Pensé incomodarme o incluso cambiarme de posición, pero entonces esta persona descaradamente aprisionó no verga en su mano, dandole unos apretones tipo "buenos días".... Diablos! La sensación fue rica y la situación muy morbosa! Empezó a mover los dedos de una manera magistral y logró ponerme la verga durísima una vez más! La verdad, sí... Lo hacía muy rico! Al grado que estuve apunto de decirle que no empezara algo que no iba a terminar; cuando al llegar a la estación Zapata, bajó del tren juntos con muchos pasajeros más, dejando el vagón semi vacío y a mí con una tremenda e incómoda erección abajo del pantalón! Pensando en cómo le haría para bajarme lo caliente, descubrí una chica que sentada cómo a unos 3 metros de mi; sonreía viendo mi entrepierna; cuando se dio cuenta que la estaba viendo, me sonrió con cara pícara e hizo el movimiento de negación con la cabeza, cómo si fuera una muestra de desagrado... Me dio mucha pena pensando que me había visto dejarme acariciar por otro hombre... El detalle es que añ llegar a Mixcoac, para transbordar a la línea naranja con dirección a metro Rosario; yo tratando de escabullirme de ésta mujer y ella que se me empareja diciéndome "al parecer hoy todos amanecimos calientes, verdad; que rico se te paró! Hasta se me antojo!"... Woow, más sorprendido que intimidado, le dije "me dejó bien caliente", contestando rápido y sin inhibiciones "te ayudo"... Era una de esas ocasiones imprevistas e increible en las que hay que responder rápido! Así que le comenté, paso lista en mi trabajo a las nueve, voy hasta metro auditorio, no traigo mucho dinero pero sí me alcanza para el sauna de tacubaya; su respuesta fue: ¡vale! yo soy guardia de seguridad en el museo de antropología, también entro a las nueve....



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