- Inicio
- Historias y Relatos Swinger
- En el Bar 3 Final
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
En el Bar 3 Final
Parte 3
El bar
Caminábamos hacia el estacionamiento, íbamos primero Gio y yo y nos seguía nuestra conquista, estoy segura de que veía mis nalgas y de seguro se moría por comerselas toditas, nos subímos al auto, Gio manejaba y yo a su lado, nuestro amigo iba en los asientos traseros, naturalmente se comportaba tranquilo, solo ibamos charlando, y pues normalmente son los chicos los que comienzan con el toqueteo, pero esta vez estaba muy caliente, comencé a tocarle la entrepierna a mi novio y pasé mi otra mano por un lado del asiento y le estaba acariciando la pierna a nuestro conocido, ya no me aguantaba las ganas, y le comence a bajar el cierre a mi novio, pero este me dijo que aun no, me abrazo hacia el, dejándome totalmente indefensa de atrás, el chico se pego al asiento y me comenzó a acariciar las nalgas, me metía un dedo, después otro, mientras mi novio me sostenía y me dejaba a la merced del chico, ya mi tanguita estaba de lado y me metía los dedos duro, y vaya que no podía con eso.
En unas ocasiones parados por algún semaforo nos vieron, pero eso solo me excitaba más, estaba tan caliente que ya no me importaba si me veían zorreando con estos chicos tan calientes.
El toqueteo del chico era muy rico, se notaba muy bien que tenía práctica, pero de verdad ya quería más.
Regrese a mi asiento y esta ves, Gio aparco el auto, y hacían un dúo perfecto
Uno me acariciaba mi entre pierna, el otro me acariciaba el cuello, me tocaba mis pechos y apretaba mis pezones, y después cambiaban
Gio me besaba y el chico metía su mano en mi falda, era riquisimo aquella sensación de estar estimulada en todo el cuerpo, estaba escurriendo y vaya que el asiento y mi tanguita lo sabían..
Todo el auto olía a mi sexo y a mi humedad, tenia besos en todo mi cuerpo, excepto donde más los necesitaba.
Necesitaba sentir unos ricos labios debajo, chupandome, besando y disfrutando cada gota de mi...
También mi boca necesitaba sentir, quería chupar, vaya como me moría por chupar y sentir pequeñas gotas de su leche caliente escapar en mi boca.
Días antes había tenido ese sueño, dos cosas grandes y ricas en mi boca, una y otra, sin parar sin desatender a mis hombres, que sueño, pero vaya si lo pensaba no estaba tan lejos de cumplir ese sueño.
Seguían las caricias y aunque deliciosas, como cualquier mujer quería más.
Me incline hacia Gio me acerque a su oído y le susurre, "quiero que me lo meta"
Supongo que fue sinfonía para el, un sonrisa de morbo dejó escapar y me dijo que estaba muy bien, que me pasara para los asientos traseros, que el conduciria para nosotros...
Y que otra cosa podía hacer, tenía a un chico caliente esperándome, y no podía desatenderlo
Baje, subí nuevamente pero en la parte trasera
Vaya que lo deseaba, pero sinceramente estaba nerviosa, creo que esa es la diferencia entre una chica que casualmente hace estas cosas y una chica que cobra por esto. Me senté, y ahí estaba yo, con la blusa desacomodada, mi falda, arriba que dejaba ver la poca ropa interior blanca que usaba, y se veía mi calzoncito ya muy húmedo.
Me senté junto a él y comencé a pasar mi mano por su pantalón, ya tenía una idea de lo que había abajo, pero quería darme otra idea mejor.
Había algo duro, como me gustaba sentirlo a través de la ropa, pero ya lo necesitaba, baje sus cierre con cierta desesperación y lo saque
No me detuve a verlo, simplemente lo empalme y lo comencé a chupar cual niña con su paleta, su paleta era como un imán y mi boca tenía esa atracción hacia ella
Si era gruesa, grande, dura, me costaba metermela en la boca, sentía como se escapaban gotitas de su leche en mi boca y yo las saboreaba, era delicioso.
El me susurraba cosas ricas al oído, decía que yo tenía cara de niña, pero que lo chupaba como una gatita caliente
Me empujaba mi cabeza hacia dentro, y vaya que me costaba trabajo, me lo sacaba de la boca y me lo pasaba por mi cara, yo solo abría la boquita para tratar de metermelo nuevamente.
Me levanto la cabeza, me regreso a la postura del asiento, me abrió las piernas, me hizo el calzón a un lado, se acerco, me palpitaba, y llego con su lengua, me recorrió lentamente, su lengua dura me acariciaba, yo soltaba gemidos, me quería morir en su boca, Gio me miraba por el retrovisor y su mirada era mi plus
Mi pareja manejando, mi boca con sabor de un chico desconocido y mi entrepierna derritiendose con esa lengua, que cachonda imagen era aquella
Estuvo un rico rato, me vine un par de veces, hasta que me jalo, y me recostó sobre el asiento, lo único que se asomaba por el vidrio eran mis piernas abiertas, se balanceo hacia mi y lo sentí entrar, como estaba duro y caliente, no opuso resistencia mi cuerpo, a pesar de su tamaño, sentía que me escurría, me embestida duro, cada vez más duro, mi piel estaba enrojecida por la fuerza de sus embestidas, podía ver como Gio aprovechaba los semáforos para voltear, me observaba con curiosidad, con morbo
Todo el auto resonaba, se balanceaba con sus movimientos, me besaba el cuello, yo solo podía gemir, con el no sabia hacer otra cosa...
Ya estábamos cerca de su destino, nos indico Gio y además parecía más adelante que había un reten, así que tuvimos que parar, yo tenia casi toda mi ropa, el estaba un poco más desnudo pero rápidamente se vistió, aun así era raro
Había un olor a sexo en todo el aire, nuestra agitación era demasiada, todo era obvio, bueno que importaba...
No nos detuvieron pero ya estábamos llegando al trabajo del chico, me acerque, baje su cierre lo saque, y lo hice mio, lo chupe, acaricie, me saboreaba mi paleta y me lo sacaba solo para decirle que me diera mi premio, seguí chupando y sentí fluir su leche en mi boca, era caliente, rica
Me la chupe toda, toda me la había ganado
Cuando uno tiene estos encuentros no hay más, las despedias son cortas, sin números, sin promesas, sin incomodidad, eso me encanta, lo despedimos, y ahí quedaba solo un rico recuerdo... Tarde un poco en regresar a la postura, Gio paro, yo subí adelante, con solo una idea en la mente, hacerlo mio, quería todo de él, así como tuve todo de mi acosador...
Regístrate y conoce mas historias