Historias y Relatos Swinger

historias reales de nuestros usuarios

Historias y Relatos Swinger

Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.


La secre, su inicio

Ese día tenia toda la prisa del mundo por abandonar la oficina. Era viernes y además el último dia de trabajo, ya que se habian otorgado 2 semanas de vacaciones a todo el personal de la empresa. Como era día de nómina habia tenido una jornada por demás ocupada. Alexia, era dueña de un cuerpo menudito, pero bastante atractivo. Su afición a correr y al gimnasio , habian forjado su escultural figura.Las miradas lascivas de sus mismos compañeros de trabajo y sobretodo de los obreros, eran el pan de todos los días para ella. Habia recibido una gran cantidad de invitaciones a salir, pues era una mujer muy asediada, pero no.se sabía de alguno que hubiera tenido éxito con esa empresa de conocerla. Eran casi las 07:00 pm y ya se disponia a apagar su equipo de cómputo cuando leyó el pequeño recado que se escribió para si misma, en un post it pegado en su escritorio. "Faltan las firmas de Venecio, Mariano y  Don Cubillas" Por un momento pensó en no darle importancia a ese detalle, despues recapacito y con desgano, se puso de pie y se encamino ala planta a buscar a los mencionados, para solicitarles las firmas de los 3, para completar la nómina. Holaaaa! Hay alguien aqui? Grito abiertamente pero no obtuvo respuesta alguna. Se dirigió a la bodega y la recorrió de lado a lado, con el mismo resultado. De pronto, escucho unos ruidos que la sacaron un poco de onda. Sabía que no estaba sola en la planta y que pronto encontraria ayuda de cualquier empleado rezagado en su tarea de irse de la.compañía. Al fin de cuentas, todo mundo se desvivia por atenderla, por ganarse al menos una sonrisa de la beldad. Le llamó la curiosidad que esos ruidos eran gemidos y se acercó con sigilo al wc de los obreros, q era de donde provenian los ruidos. Se asomó y lo que descubrió la dejó perpleja. Un hombre se masturbaba, con los ojos.cerrados y con la otra mano sostenia una revista que apretaba con fuerza. Lo primero que le vino a la mente, fue irse inmediatamente de alli y largarse a su casa, pero no lo hizo. Tomó aire y dejó pasar unos minutos para llamarle al susodicho, que no era otro que Don Cubillas. Hombre cercano.a la 3a edad que se desempeñaba como jardinero. Era una persona de baja estatura, prieto, de lenguaje corto y que no era alguien confiable para ella. Cuando apareció en escena delante de Cubillas, no se percató de que debido al calor imperante y a su andar, estaba bastante sudada y su blusa blanca se pegaba a su generoso busto que amenazaba con estallar. Un botón desabrochado.ayudó más a ponerle sabor al caldo. Buenas. Como.está? Necesito que me firme esto. No lo interrumpo, vdd? El vejete vestía sólo con una toalla amarrada a su cintura y andaba descalzo, todo sudoroso.No, aquí estoy para lo que guste y mande, srita. Nada más dejeme cambiarme, si? Ok. Pero no tarde mucho, por favor. No me voy a tardar, no se preocupe. Sientese en la banca, por favor. Al tiempo que se sentó, el panzón se quitó la toalla y se dejó ver desnudo ante Alexia, que sólo atinó a sonrojarse y no le dijo nada, por lo que el gañan se aprovechó. Se sentó al lado de ella , finguiendo interés en firmar el documento, puso su mirada en su pecho y la desabotonó en su totalidad. Ella estaba shockeada. Inmóvil. Petrificada. Sudaba copiosamente por todos lados. En unos.segundos, ya le habia quitado la blusa y el brassiere. Como loco comenzó a mamarle.esas hermosas.y rozagantes tetas. Ella sólo cerró los ojos.y.comenzó a.disfrutar del momento . Impulsivamente se puso de pie para poner en su lugar al gandalla vejete, cuando escuchó las voces de otros 2 " mira lo que me acabo de encontrar" "resulta que es una puta bien hecha la secre". Me.hicieron como quisieron. Se las mame durante mucho.rato, se turnaron para.cojerme, de pie, acostados en el piso, yo abajo ó encima.de ellos.Me dijeron de todo, puta, mamavergas, piruja, etc. Obvio, despues de ese encuentro dejé mi.empleo y me cambié de cd. Eso si, desde ese día soy otra. Descubrí que me encanta ser poseida por varios a la vez. Ahora, en cuanto se me antoja lo hago con frecuencia. Me visto lo mas sexy que puedo y los.hombres me siguen como moscas a la miel. Mi mujer y yo, quedamos.extasiados.con el relato de nuestra nueva amiga de aventuras sw.