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Escorpión

Una tarde de invierno, al llegar al edificio PL encontré un camión de mudanza descargando muebles y todo aquello que hace a una casa un lugar de cómoda estadía. Doña Gloria, como siempre muy puntual y atenta, me dijo, son los nuevos vecinos del departamento frente a Susy, créame se que se van a llevar bien, Le creí. Pasados unos dias, tuve la oportunidad de conocer a la Dama, el edificio tiene en la azotea área de lavado con máquinas y secado a la antigua, donde se cuelga la ropa y el Señor Sol hace el resto, mientras se espera a que la máquina concluya la zona esta hecha para descansar, leer o simplemente mirar el Ocaso cuando llega, estando sentado leyendo, me regreso al exterior de la página, una suave voz femenina, preguntaba me puedo sentar y al mirarla una soberbia silueta de atuendo negro destacaba contra el naranja de la tarde, Firmes curvas superiores mostraban su capacidad de llenar de placer una boca ávida, pero el contorno de sus nalgas, simplemente deseosas de ser recorridas suavemente por una mano, sin embargo los labios de color rojo fuego ardían en cada palabra que musitaba y un bello rostro los engalanaban, al reaccionar después de ese recorrido atine a retirar otros libros de la silla contigua. No me había percatado de que su ropa ya se encontraba en proceso de lavado y seguí su movimiento al sentarse, gracias dijo sonriendo, encantadora su mirada. En ese momento observe que en el piso se encontraba una microtanga color purpura y presto la tome para entregarla suponiendo que solo podía ser de ella, al tomarla senti esa humedad aromática y pegajosa en el sitio donde brota la miel a las mujeres, seguro se uso en la madrugada, entregándosela ella agradeció y la volvió a guardar en el cesto no sin antes aspirar profundamente esa humedad, Mi libro me reclamaba y ella se ocupó no sin antes despojarse de sus pantalones para que el Sol acariciara sus piernas que un short dejaban a mi vista, cautivándome un escorpión rojo intenso en posición de defensa y ataque, cola parada y aguijón listo que tenía tatuado en su muslo derecho hacia la rodilla, las tenazas abiertas hacia la cadera. Saco de su bolso de mano el celular y en unos minutos escuche su plática, Asi fue Rosa, tal y como empezaba a platicarlo hace unos minutos sucedió, aun no lo puedo creer. Como que cuente los detalles, ayyy amiga estas caliente, seguro tu marido te dejo así después del desayuno y se fue, bueno, bueno pon atención te lo diré, pero guarda el secreto y continuo hablando sin dar síntomas de que le importunara que la escuchara. Roberto y yo llegamos al Club para festejar mi cumpleaños, de que color era mi Tanga, espera aun falta para ello, bueno purpura y recordé que se la di un poco antes, entre lectura y voces mi mente iba, hasta que el erotismo que escuchaba demandó atención completa, saque mi pipa sin encender y mire al Ocaso. Ella continuo,  si ya estaba ella como quedamos, deliciosamente sensual en un entallado vestido rojo que destacaba aún mas su cabello castaño, extrañamente estaba sola. Nos saludó a su estilo, una mano entre las piernas de cada uno, colocándose en medio de ambos para que juntos la abrazáramos, ella no olia a flores, la perfumaba un intenso y exquisito olor a sexo, profundamente inhalamos ese enervante aroma suyo cuando acercamos la cara a su nuca y nos miramos, pensamos, que noche viene. La mano de cada uno nosotros entonces se posesionó de una nalga y sentimos que solo traia su piel, murmuró, se que les gusta que los reciba asi, mientras movia expertamente su mano y dedos entre las piernas de cada uno, a mi, aprovechando la minifalda, la metio, y suspirando musitaba, Querida que caliente y mojada la tienes ya, mientras sentía su dedo moverse dentro, hablándole a Roberto le dijo, Querido, ya esta dura a pesar de que nos esten mirando todas las parejas, ella sabia que Roberto en ocasiones se inhibía ante las miradas y en otras, experimentaba una erección formidable y duradera, era como si cada mirada de mujer u hombre le inyectaran deseo y lujuria. Nos sentamos y copa en mano conversamos cordialmente dejando que sus manos continuaran excitándonos al estar en medio. Después de un tiempo, sin hablar nos levantamos para ir al Obscuro con un nivel de excitación que ambas escurríamos y Roberto mostraba lo que adoro, sin embargo estaba lleno, continuo el cachondeo de ambos con ella en la entrada, hasta que nos retiramos un poco y en recibidor vacio, Roberto se acomodó mientras nosotras completamente desnudas nos disfrutabamos como tenia tiempo que no sentía, sus manos, su piel, sus piernas abrazándome y fundidas en besos, las manos y dedos daban ese movimiento para que el primer orgasmo llegara, yo antes, sii sii ya sabes como soy de ardiente y como me gusta arder en el placer, déjame continuar. En eso la lavadora termino y se levantó para sacar la ropa e ir a tender, regalándome, porque sabia que la plática me había puesto en estado de excitación y placer. Espera un momento y se fue a tender, su pequeño short invitaba a imaginar unas expléndidas nalgas y piernas que contrastaban con el atardecer, una a una las tangas, medias de colores ligeros y otras prendas formaron un camino multicolor. Lista para el final exclamo, claro pense, el cachondeo y unión sexual entre nosotros era observada detenidamente por Roberto, quien se acariciaba su falo con armonía con nuestro talle de raja y Perla desidió ir gateando hacia el, mientras miraba su espectacular trasero, y armonioso contoneo de nalgas y toda la sensualidad de gata que llevaba, no era para menos, había sentido al menos tres Orgasmos, el segundo mayúsculo porque dejo empapado el piso y mis manos. Cuando llego al falo, acaricio las piernas, las beso y se incorporó hasta darle un soberbio beso mientras se tallaba la concha en una de sus piernas y mirándome me hizo guiño que entendí lo que quería, asi que me puse de pie y cachondamente camine hacia ellos, al tiempo que ella magistralmente se bajo a mamárselo intensamente dejando la mirada de Roberto en mi, lo que aproveche para moverme sensualmente al andar lento, sintiendo su deseo de poseerme, y lo bese apasionadamente mientras el recibía otro beso en todo su erecta verga y me baje para que sintiera dos bocas que lo deseaban, varias parejas estaban excitadas mirando ese placer compartido y Roberto tuvo la sensación contraria cediendo en su dureza y su distracción, Perla siguió besando y acariciando, succionando lamiendo y mamando sin importar que el miembro se retractara y yo subi lentamente besando su pecho, lamiendo y entrega a el, cuando sentí de nueva cuenta el dedo de Perla en mi cueva que escurría y al mismo tiempo sentí la mano abierta de Roberto que ella había alojado ahí, lo bese sin detener hasta que llegue a su oído y empecé a susurrar poesía erótica y hablarle sutilmente, mientras talla mis tetas y pezones en su cuerpo y oia esos sonidos de la mamada que Perla daba, asi como mano y dedo entre mis piernas y vagina, haciendo que me moviera mas intensamente, papi, nos miran te miran porque saben y desean sentir el placer que te damos y nos das, no pueden imaginar lo que sentimos los tres y por ello observan, ellos desean estar en tu lugar y ellas en el nuestro, siente como Perla esta encantada con tu falo y yo ardo por que me cojas, aunque esta noche la invitada será primero, poco a poco las caricas las lenguas una en su oido otra en su verga fueron haciendo que retornara el vigor y la erección y seguí acariciándolo musitando hunde tu Molinillo en la olla y bate el chocolate hasta que la espuma salga y me hice a un lado para que Perla fuera penetrada exquisitamente y me comi el manjar de nalgas que tenía mientras montaba cachondamente a Roberto. Te oigo gemir, te estas dedeando, que rico, bueno el resto luego te lo cuento ya debo bajar, me espera su falo y tomando su cesto y para que la contemplara principalmente empinose para tomar su pantalón, se levanto y sonriendo me miro, gracias por la silla y la compañía, deseo te hubiese gustado e inicio su camino, seguro sintió mi mirada en sus adorables nalgas porque se detuvo y regresando para que continuara admirándola se acerco, extendió sutilmente el dorso de su mano, signo inequívoco de una Dama erótica, al tomarla sentí la humedad en su dedo índice cremoso respetuosamente la bese y aspire ese aroma a su sexo, musito, asi olia su perfume, pronunciando su nombre que no escuche por el ruido de una moto que paso, se alejó perdiéndose entre la brillantez del Ocaso, aspire de nuevo mi mano y pensé, serás Aroma de Ocaso.