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Historias y Relatos Swinger

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Mi intento de trío mhm

Hace tiempo conocí a un amigo y en una ocasión me invito a su oficina donde nos encontraríamos con una amante que el tenia. Después dé un rato de amena plática me pidió algo inesperado. Que si quería hacer un trío con el y su amante. Que deseaba mucho tenernos a las dos al mismo tiempo. Me sentí sorprendida ya que con el jamás había tenido sexo. No niego que me atraía pero era algo que no había pasado por mi mente ya que sólo éramos amigos. Después de un rato de insistirme terminó convenciendome (jajaja no soy tan facilota) y a los pocos minutos llegó ella. Era algo madura pero atractiva. En un rato que salió el a comprar algunas cervezas para amenizar el encuentro ella me confesó que se sentía nerviosa pues nunca había estado en un trío. Yo le dije que estaba igual. Llegó el y en ese momento la tomó a ella de la mano y comenzó a besarla y acariciarla. Comenzó a desvestirla y yo veía como ella me miraba con algo de vergüenza pues el chupaba sus senos y deseaba su vagina pero disfrutaba sus caricias. Yo solo los miraba. Entonces ya estando los dos completamente desnudos ella se incó y comenzó mamarle la verga. Yo sentí como mi vagina se comenzaba a mojar. Entonces el me hizo una seña para que me acercara y mientras me arrimaba me iba desvistiendo. Llegué a ellos y el me acercó a el a besarme y acariciarme los senos. Luego tomó la mano de ella y se la levanto para que me tocará la teta y ella se reusaba hasta que desistió y comenzó a acariciarmela. Yo estaba muy nerviosa jamás había sentido que una mujer me tocara pero al tiempo sentía un estremecimiento. Entonces sacó su verga de su boca la hizo levantarse y colocó mi mano en su seno y la otra sobre su pucha y comencé a acariciarle igual ella me tocaba la vagina y me acariciaba los senos me gustaba me estremeció y me sentía muy caliente. Sentía como ella también se regocijaba y gemia, mi respiración era agitada por la excitacion que sentía, mientras el sólo nos miraba jalándose la verga. Pero de pronto se apartó y le dijo que ya era suficiente. Entonces el nos acomodó a las dos a gatas y comenzó a penetrarnos a una y a otra se colocó frente a nosotras y vacío su leche sobre nuestro rostro. Me vestí y me despedí dejándolos solos. Me fui con una sensación de placer recordando lo acontecido y estoy mas que segura que a ella también le gustó quizá ese fue su miedo, que le gustara demasiado. Al menos esa impresión me dio.



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