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Con la chica de la limpieza parte 3
Ella se quedó pensativa un rato y me dijo "Bueno, está bien, si te soy sincera te me haces muy atractiva", y yo le dije "¿atractiva?, ah caray, ¿cómo es eso?" y ella se empezó a reír diciendo "jaja perdón, me equivoqué", y yo le dije que tuviera cuidado, que con eso no se juega, que no fuera llevada, eso dio paso a que nos empezáramos a reír juntos, y nos ayudó a perder un poco los nervios. En ese momento me senté en una silla de mis compañeros, no diré cuál, para que si alguno de ellos llega a leer esta historia y sabe que soy yo, no le vaya a dar asco sentarse ahí después de lo ocurrido, jaja. Me la senté encima, con sus piernas rodeándome, sintiendo ella mi erección debajo de su cosita, y se empezaba a mover adelante y hacia atrás mientras nos besábamos, en eso levanté su blusa y vi sus super mega diminutos pechitos, y los empecé a tocar, y ella pensó en decir algo como "no, eso no lo hagas", pero realmente solo dijo "no, eso no lo ah... mmm..." y antes de la última palabra le empecé a chupar los pechos y se quedó callada. Así estuvimos un momento, y ella estaba nerviosa de que alguien entrara, por lo que se levantó, me mostró una sonrisa, y me dijo "me estás haciendo sentir cosas demasiado ricas, no voy a aguantar, pero aquí no, ¿qué te parece si lo planeamos para otro lugar?", a lo que accedí, intercambiamos números de cel para platicar por whatsapp, y aparte de conocernos mejor, planear bien el encuentro. Unos pocos días después, la contacté por whatsapp (hubo mucho trabajo en esos días, por eso) y primero que nada le pedí una doble disculpa, primero por tardar tanto en escribirle, y segundo por haberla seducido ese día, a lo que ella me contestó que no había problema, que también le había gustado, yo le respondí que como caballero debería disculparme porque no sabía si era casada y eso sería faltarle el respeto a su marido, y ella me respondió que no me preocupara, que ella no estaba casada, sus palabras fueron "imagínate, si me casara ya no me podría divertir", y yo pues entusiasmado le seguí haciendo la plática, y ya estuvimos hablando para conocernos mejor, y pasando a la parte divertida, le pregunté si tenía alguna fantasía que cumplir en lo que al sexo se refería, y es que ella no sabe que estoy en este ambiente, por eso traté el tema muy casual. Ella me contó que tenía dos fantasías, una era hacer el amor dentro de un auto en movimiento, y la otra hacerlo en una habitación cubierta de espejos; de lo del automóvil se lo quedé a deber, porque ni tengo coche, ni sé conducir, y lo de los espejos pues alguien me comentó que por el sur hay habitaciones con espejos para ese tipo de fantasías, así que la cité en una estación de metro por la zona, y le dije que de ahí yo me encargaba de los transportes, así que tomamos un taxi y nos fuimos de tour viendo los hoteles de la zona. Nos bajamos a preguntar a los que me habían recomendado, pero por mala suerte había casa llena, así que decidimos ir a otra zona, por lo que nos movimos al centro; ella dijo que nos fuéramos en metro, para estar rodeado de más gente, y así fue, y a través de la ventana del vagón vimos un hotel, no se veía mal, y ella dijo "¡ese! Probemos ese", y nos bajamos; ya para salir de la estación nos dimos un gran beso, y salimos agarrados de la mano como novios enamorados. Llegamos al hotel que estaba solo a unos pasos del metro, entramos, me dirigí al mostrador, pagué una habitación mientras ella esperaba, después tomé su mano y plan con maña, le dije que subiéramos por las escaleras, pero que ella caminara delante, ella dijo que estaba bien, así que subimos, por lo que detrás de ella yo iba agarrando sus piernas, metiendo mis manos por dentro de su blusa, agarrando sus pechitos, besando su nuca, y pegándole la cachondeada más rica que se imaginen. Me dio un beso, y sonriendo dijo "ya no aguantas ¿verdad?", así que seguimos subiendo, encontramos nuestra habitación, entramos rápidamente, yo me quité la chamarra, ella estaba mirando hacia todos lados inspeccionando la habitación, así que le llegué por detrás y continué con lo de las escaleras por un rato, la tiré a la cama y me subí sobre de ella y la empecé a besar muy apasionado, dejando caer todo mi peso sobre ella que estaba flaquita, pensando que tal vez eso le excitaría. Luego ella dice "¿nos damos un baño antes de empezar?", y wow, se los recomiendo, es muy rico bañarse juntos y cachondear, por si no lo han probado. Entré al baño, y vi como ella se desnudaba lentamente, llevaba una blusa blanca, un chalequito negro medio transparente, su cabello suelto le llega hasta los hombros, una faldita muy primaveral de florecitas hasta arribita de las rodillas, la cual se quitó primero, permitiendo verla en su ropa interior blanca de encaje, muy bonita, muy sexy, pero a la vez, por lo delgado de su cuerpo, incluso se veía muy juvenil. Después prosiguió a quitarse lo demás, y yo me quité toda la ropa y la tiré hacia atrás, ni me fijé dónde cayó, me quité mi boxer, y ella por fin vio mi pene al desnudo, y se sorprendió diciendo "lo tenías muy guardadito, tan seriesito que te ves en la oficina, quien iba a pensar que tenías algo así", se acercó a mí, nos empezamos a besar, y no dejaba de apretarme el pene, lo apretaba bastante fuerte, se ve que lo disfrutaba mucho al tenerlo entre sus dos manos, y yo sentía riquísimo. Yo agarrándola de las nalgas y pegando mi pene contra su vientre desnudo, humedo por el vapor de la regadera que ya habíamos puesto en marcha, sintiendo la respiración entrecortada de los dos, y sintiendo el sudor de su cuerpo en mis manos. Cabe mencionar, y creo que a las chicas y parejitas les gustará saber, que (realmente no sé por qué) pero yo no sudo, solo que esté muy cachondisisisisísimo, y aun así no sudo casi nada, eso es bueno creo. Por ahora lo dejo aquí, y continuará... (viene lo bueno en la siguiente parte)
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