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Historias y Relatos Swinger

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Querer es poder

Hola, sólo queremos compartir con ustedes una experiencia inolvidable.

Desde antes de conocer a mi esposa, había un amigo de ella que estaba casado pero le hacía saber que le gustaba.
Después de casarnos empezamos a ver algunas películas eróticas periódicamente e inicio el juego, primero fue algo sencillo como si le gustaría estar con uno de esos actores y ya después de hacer el amor se nos pasaba, después seguimos con imaginarnos a alguno de sus amigos y nos exitaba muchisimo ese juego.
Al paso de los años, porque no fue sencillo, platicamos de uno en especial, vuelvo a repetirlo, antes de conocerla, me platicó que en una ocasión en que fueron en grupo de su trabajo a Durango en autobús y viajaron juntos de ida y regreso, y que algunos compañeros empezaron a insinuar que andaba con él, otra ocasión que en grupo fueron a la concha, y que al regreso ella viajo en su coche con él y se les descompuso en el trayecto y estuvieron solos, y así siguió aumentando de nivel el juego.
Lo más loco que hicimos para contactarlo fue que viajamos al lugar de trabajo dónde lo cambiaron, no muy lejos, en una comunidad pequeña, como no tenía contacto con él, llegamos con el pretexto de saludarlo por que mi esposa indagó con una conocida de él que había pasado con el grupo de amigos, ya que desde el matrimonio dejó ese trabajo.
Investigamos el número de la caseta telefónica en el directorio y ella dejó un recado de saludo y su número de celular, por cuestiones de trabajo salí algunas semanas y me comentaba por mensaje primero que le marcó y le dio su número y siguieron así en contacto, el ya estaba radicando en Durango, más cerca de su trabajo, y en menos de tres semanas eran mensajes a diario y a todas horas ya subidos de tono por que ella empezó a decirle que tenía una fantasía sin confesarle aún que yo estaba de acuerdo en todo, cosa que nos exitaba a ambos.
En el primer encuentro ella hizo que coincidiera que el estuviera en Durango y ella iba con un conocido doctor de allá a tratarse un dolor muscular y necesitaba si le pudiera hacer el favor de llevarla de la central al consultorio.
De antemano el sabía que iba dispuesta a todo y ya anteriormente se habían dicho que si se encontraran podría haber algo y el prometió hacerla muy felíz, y lo cumplió.
Me contó mi esposa que después del médico le dijo que se podía quedarse un rato, contestó que sí, la llevó a un motel con jacuzi, y desdé que entraron la abrazó y beso, confesando que le gusto como lo hizo, mostrando fijación por sus nalgas, que para mi gusto las tiene exquisitas.
Por mensaje le había dicho que tenía el pene grueso y de buen tamaño, además que aguantaba bastante, me dice que ella tomo su verga en sus manos y se la llevó a la boca, no entraba toda pero se la mamó lo más que pudo, hasta que se la puso bien dura, después el beso sus nalgas y las mordió, y la primer vez que mi esposa lo hizo con él fue de perrito en la bañera (posición preferida de él) mientras admiraba sus nalgas y las apretaba entre agua tibia y jabón, ahí fue su primer venida con él, la segunda esa misma tarde fue en la cama, ella cabalgando encima de él (es su posición preferida de ella) mientras le decía que jamás se imaginaba que la iba a tener entre sus brazos y la tercera en la regadera, ella cargada en sus brazos mientras él la bajaba y subía a su antojo para ensartarla.
Todo lo anterior me lo contó por mensaje mientras venía de regreso cansada pero gustosa, y llegando quise hacerla mía pero batalle mucho porque llegó con su pepita inchada de tanto que le dio y además me la dejo sin ganas de más y con chupetones en las nalgas.
Ahí el no sabía que yo estaba enterado de su ida a ese encuentro y le cuestionó si no le iba a decir nada por el estado en que iba, ella contestó que no estaba, que había salido a trabajar fuera y que no se preocupara.
Esto inicio hace varios años, y continuó varias veces más, perdimos la cuenta de las veces que ella fue y las que a el le tocó viajar.
Seguiré contando lo que pasó cuando los dos "durmieron" en mi cama, y aún en ocasiones nos exitamos recordando cada encuentro.

Saludos y espero no sean aburridos nuestros relatos.



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