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UN ALBAÑIL RALO

fuimos un fin de semana a Bahías San Agustín Huatulco, Despues de desayunar fuimos a buscar dónde quedarnos, llegamos a una palapa frente al mar y nos invitaron a ver las cabañas. En el lugar habían tres muchachos trabajando la albañilería, uno de ellos me quedó mirando fijamente y en lo que mi esposo miraba las cabañas yo fui al baño que quedaba abajo y tenía que pasar justo frente a los albañiles. El que me miró, se acercó a mi para decirme que tenía que tomar agua de una pileta para el baño. Yo le sonreí y le di las gracias y me dijo eres muy guapa. Ya instalados en la cabaña me puse mi traje de baño de dos piezas y bajamos a bañarnos, ahí pude intercambiar mirada con el albañil ralo. Cuando terminamos de bañarnos fui al baño de nuevo y mi marido subió, ahí me alcanzó y me dijo que si podía verlo en la noche y le dije que sí. La cabaña tiene una terraza que da al mar, ya era muy tarde y mi marido se quedó dormido en la terraza (es de sueños profundos). Cuando de pronto vi a una silueta que se paró en la puerta y sigilosamente me levanté para ver quien era y pues era el albañil y lo pasé al cuarto. Por el calor estaba desnuda y el llevaba un short y sin camisa. Me aseguré que mi marido seguía durmiendo y sin decir nada se bajó el short. La luz estaba prendida y vi su abdomen plano y duro, también vi su pene colgado y de buen tamaño. Yo me agaché y me puse a mamar su pene y sentí como se fue hinchando en mi boca, cuando sentí que una mano agarró mis senos y otra mano hurgó mi vagina que ya estaba mojada de la emoción. Me puso en el borde de la cama y me dio tremenda lamida de panocha. En silencio le pasé un condón y y me abrió las piernas, colocó su pene y lo deslizó con firmeza hacia mi cabidad y me empezó a coger fuerte. Creo que el ruido despertó a mi esposo que al entrar el se quiso safar pero lo agarré con mis piernas y mi marido solo se dio la media vuelta sonriendo y regresó a la hamaca. Entonces me agarra y me pone de perrito y me empujo su verga otra vez. Yo jadeaba cada vez que me metía duro la verga y agarraba mis senos que se movían freneticamente. Me incorporé y así parados me penetró de frente, pero como me gusta más que me penetren por detrás le di la espalda y me penetró parado otra vez y se me ocurrió caminar lentamente con el cogiendome y salí al balcón donde estaba mi marido y me recargué en el barandal en lo que él me metía la verga, así estuvimos cogiendo hasta que me dijo que ya se iba a venir y se sacó el condón y le volví a mamar de nuevo la verga y cuando ya se iba a venir me los echó en los seños y me abrazó, me besó muy caliente y se rió con mi esposo, entró por su short y se fue. Yo me acosté junto a mi marido y dormimos abrazados. Desnudos nos sorprendió la mañana siguiente.....



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