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Mi cuñada, mi esposa y yo 1/2

Hola mi nombre es Jorge y mi esposa Adriana.


Tenemos un matrimonio de 15 años, nos casamos muy jovenes tenemos 34 y 33 años respectivamente. siempre hemos tenido una vida sexual muy buena, pero hasta hace poco timepo empezamos a fantasear con incluir a alguien mas a la nuestra cama. y algo que he note es que siempre que me tocaba platicar mi fantasia se excitaba demasiado al mencionar a su hermana.

Mi cuñada es una mujer de 36 años guapa promedio, con muy buenas tetas y muy buen trasero, pero algo que me atrae de ella es su personalidad es un amujer fuerte que ha sacado a su hijo adelante ya que hace 4 años el marido la dejo, asi que no esta muy bien atendida.

pues resulta que una vez mi cuñada y su hijo nos fueron a visitar a Cuernavaca donde tenemos una casa de fin de semana, empezamos por la tarde a beber y a preparar una rica parrillada, a las 3ra cervezas mi cuñada habia olvidado que llevaba una blusa con un escote algo marcado y cada que se agachaba se le podia ver todas las tetas con un bonito brasier color morado de encaje, la verdad se veia riquisimo.

Ya entrada la tarde noche, seguiamos bebiendo y yo estaba cocinando los cortes en la parrilla y mi cuñada mas animada se acercaba mucho a mi, me preguntaba que hacia como lo hacia y si me podia ayudar, pero siempre buscando el roce de alguna parte de su cuerpo con el mio, yo francamente estaba algo excitado con la situacion. Hubo un momento en la entrada de la cocina que me la tope y ella iba cargando un plato con verduras y sin querer los dos quisimos pasar por la puerta al mismo tiempo, ella dandome la espalda y yo de frente a sus nalgas, y tu vimos un roce de esos que te saben a gloria, mientras pasaba la tome de la cintura y me acerque lo mas que pude a ella sin verme muy obvio. ella solo se dejo llevar.

Durante la cena ella se seguia agachando y cada vez era menos cuidadoso en si ella me veia mirando su escote, yo estaba que no podia.

Terminando de cenar no subimos a cambiar, ponernos la pijama para seguir bebiendo mas comodos, en la platica me comenta ella que si le podria tronar la espada con el tipico apreto desde la espalda, le dije que si, se volteo acomode mi pene perfectmente en larayita de sus nalgas lo frote un poco, se me erecto de inmediato y ahi fue donde la levante para tronarla ya ella bajando sintio perfectamente mi pene erecto, entrando en su rayita, esto gracias a su delgado pantalon de la pijama. crei que me iba a  decir algo pero solo me volteo a ver lo tallo tantito con sus nalgas y se quito. Afortunadamente mi esposa no se encontraba en ese momento ahi.

y ese fue el inicio de una velada que jamas olvidare y espero no sea la ultima, si les gusto les termino de contar la historia.

Saludos




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