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HACE UN AÑO
Es inverosímil pensar que hace un año no sabíamos mucho del mundo SW. Este mundo que sin duda no es socialmente aceptado. A fin de cuenta eramos dos personas provenientes de una educación muy a la antigua, llena de tabúes y prejuicios. En donde difícilmente se hablaba de sexo. Apenas había pasado una semana de aquel trío y parecíamos una pareja totalmente distinta. K me parecía aun mas sensual; el hecho de haber compartido a mi esposa había cambiado mi perspectiva de nuestra vida como pareja. Planeamos nuestra siguiente experiencia. Esta vez era turno de experimentar con una pareja. K se vio a la tarea de intentar contactar alguna que nos pareciera atractiva para ambos. Le deje a ella la tarea de buscar y contactarlos, no por que yo no quisiera hacerlo. Fue que me pareció que ella estaba muy entusiasmada y no lograba entender del todo por que. Después de varios anuncios en esta pagina y varios días sin éxito, haber perdido mucho del entusiasmo inicial. Llego un mensaje de una pareja que su perfil no contaba con foto alguna. No niego que me genero desconfianza inicialmente. Pronto charlamos con la pareja y decidimos encontrarnos en una parte concurrida de la Zona Rosa. Llego el día pactado. Esperamos bajo la llovizna cerca de una hora. K vestía muy linda, con una falda negra por arriba de la rodilla, una blusa escotada que dejaba asomar ese par de senos que considero mi debilidad. Me encantaba que todos al pasar la vieran con morbo. En mi mente una mezcla de celos y lujuria. Debajo de esa falda había ropa interior negra, de encaje. Que había comprado para la ocasión. Estábamos ya aburridos, la espera estaba siendo larga y a punto de irnos aparecieron. Una pareja en los 30´s. Quede sorprendido ante lo que vi. el un tipo por arriba del 1.80, con cuerpo que solo podía tener por una larga jornada en el gimnasio. Ella, una mujer dueña de una belleza capaz de robar suspiros y, por que no, erecciones. con una figura esbelta y firme. Nos saludaron pidiendo disculpas por el retraso... Ya para ese momento K estaba con una luz en la mirada que hacia tiempo no veía, inicialmente pensé que era por el chico, que sin duda le parecía atractivo. Al pasar la noche me daría cuenta que no solo era por el. Charlamos cerca de 3 horas en un restaurante cercano al lugar donde nos encontramos. Esas charlas largas de gente que se conoce de tiempo, llena de risas, de opiniones, de temas banales pero que te sacan sonrisas. No se en que momento nos salimos del lugar, yo había perdido la noción del tiempo. Llegamos a un hotel y dentro de la habitación comencé a besar a K. Sentía que se había excitado mas rápido de lo que jamas había sucedido. Nuestros nuevos cómplices se llenaban de besos, como dos novios que recién juegan a hacer arrumacos en lugares prohibidos. nos acercamos mutuamente y lo siguiente fue algo que simplemente me lleno los sentidos, K ya estaba fundida en un beso profundo y caliente que me aturdió por un momento. Me recupere casi inmediatamente y lo que le siguió fue esa sensación de tocar la piel de alguien que no es la conocida. La piel de alguien mas, cálida, con un olor distinto, con un sabor distinto... me pareció sublime. De los besos y caricias pasamos al sexo oral, era una felación distinta a lo que estaba acostumbrado. De reojo veía a mi esposa devorarse a su amante en turno. Ya era doble mi excitación. Empezamos en ese vaivén, sentía tanto placer que difícilmente se puede describir. Tal vez no existen palabras para expresar lo que se siente el ver a tu compañera, a tu esposa, envuelta en los besos y caricias de otro hombre, y por otro lado sentir las manos de alguien que no es tu esposa, con características distintas... eso es único. No se cuanto tiempo estuvimos así. En el fornicio colectivo. Aun tengo esa sensación de morbo cuando volteaba y veía a mi esposa mamando la verga de un completo desconocido, mamándola como si fuera a acabarse el mundo en ese instante, y desear que vuelva a pasar. Estuvimos tal vez dos o tres horas. Que importa. Al terminar platicamos un largo rato mas hasta el amanecer. Era hora de irnos. De regreso a casa iniciamos ese ritual que hasta estos días seguimos haciendo. Nos platicamos detalle a detalle el encuentro, el sentimiento, el placer, lo bueno y malo de ese momento que habíamos pasado. Nos preguntamos si eso cambiaría nuestro amor... creo que si. Ese amor maduró, nos quitamos las mentiras y omisiones y las suplimos con verdades. Esa noche les dimos nombre a nuestros demonios. Ese día tocamos el cielo.... Gracias A y S por ayudarnos ese día. Gracias por su amistad.
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