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LA GÜERA... UNA ABUNDANTE VENIDA
Resulta que por razones de trabajo viaje a una ciudad de Durango, los de aquí sabrán donde es Santiago Papasquiaro, pues al llegar habían organizado una comida en un rancho muy cerca de ahí. Al llegar a la comida, lógicamente había cerveza y algunos licores, en esa parte de l Estado la gente es muy hospitalaria y esplendida, estuvimos un rato y de pronto llegaron algunas personas total que eramos como unos cuarenta o cincuenta personas. de pronto mi cliente se acerca acompañado de tres personas dos hombres y una mujer a quien de entrada era una mujer muy atractiva, pero por razones de seriedad aunque me fije en ella no hice ningún gesto, me presento a sus amigos, se retiraron y yo intrigado porque no me dijo nada de la mujer, total que al final me dijo oiga le quiero presentar a la güera, ella lo quiere conocer, me sonrió, se acerco y me dio un beso tan cerca de los labios, con elegancia, disimulo, coqueta y al hacerlo sacó un poco su lengua y me rozo con ella, se retiro un poco y me sonrió otra vez con una sonrisa tan sugestiva y dice, soy la güera y estoy a sus ordenes... ufff me quedé helado. transcurrió la tarde y la dama se quedo conmigo y con mi anfitrión, como yo tenia que preparara algunas cosas por el trabajo del día siguiente comente que debía retirarme. mi cliente me dice que preparo una casa para que me hospede y que me acompañaría a ella, me dio la llave y en ese momento la güera le dice que si quiere ella me lleva para que no desatienda a las demás personas a lo que accede... les describo a la güera: como de un metro setenta y cinco, traía un vestido entallado blanco con escote que dejaba ver un busto mediano pero se notaba muy firme, blanca de ojos verdes muy grandes, con una sonrisa de dientes tan blancos y parejos, con unos labios carnosos que al sonreir hacían una pequeña mueca medio forzada pero muy bonita... sus piernas eran largas y muuy hermosas y de manos grandes, cuando vamos a mi coche le abro la puerta y ella ya con coquetería abierta me sonríe y me dice que le gustan los caballeros y al subir que abre las piernas y deja ver sus piernas y la tanga que traía, su movimiento fue rápido, intencionado, mientras me veía a los ojos sonriendo, tomada de mi mano para "sostenerse"... me quede muy emocionado por eso y ya con la mala intención en mi cabeza.
subí y le pedí que me indicara hacia donde y empezó la coquetería directa me dijo que me robaría un rato, me tomo la mano y la puso en su pierna, era suave, pero muy firme, la moví un poco acariciándola hacia la rodilla primero, luego cambie de dirección y la acerque hacia arriba, la baje un poco por la parte interna de la pierna y empece a escuchar su respiración que subía de ritmo me detuvo la mano... pero abrió las piernas y me acompaño con la suya hasta arriba... estaba ya muy mojada, le di unos masajes suaves, prolongados... hasta que me dijo que me detuviera un poco, que buscara el lugar apropiado... lo hice... empezamos con unos besos desesperados, muy fogosos, mientras su mano ya estaba tocando sobre mi pantalón y la mía entre sus piernas, baje un poco su escote y descubrí sus pechos, hermosos blancos con su pezón muy duro, los empece a acariciar mis labios... despacio, luego la lengua, sutil, delicada, mientras mi mano entre sus piernas seguía con delicadeza... empezó a jadear mas fuerte y eso me excitaba a mil... se escuchó un coche que se acercaba y nos detuvimos bruscamente, se acomodó el vestido y su mano permaneció sobre mi pantalón, pasó el coche y decidimos mejor ir a la casa... llegamos y apenas entramos ella empezó a besarme de manera muy desesperada, se había quedado calentísima, le pedí que me permitiera despojarla de sus ropas, me separé un poco y fui despacio, sabiendo de su estado, de su calentura de su excitación, saqué sus zapatos, recorrí sus piernas con mis labios, luego por su espalda la tome de la cintura, le bese el cuello, levante su cabello rubio, que cubrió mi cara, quité su vestido... era hermosa sin él!!!! besé su espalda, despacio, mientras acariciaba sus pechos, su nuca... se estremecía, jadeaba, se empezó a tocar sus pechos, abrió sus piernas y se empezó a tocar sola, busco mi mano y la llevo junto a la suya... la recosté boca arriba, no retiré su tanga, bese de nuevo sus piernas ... recorrí cada centímetro con mis labios, con mi lengua, al llegar a su vagina... solo pase mi boca por encima... no me detuve, seguí por su vientre, sus pechos, su cuello, su boca... regresé... me detuve en su vagina... estaba mojadísima... moví su tanga, empece a acariciar con mi mano sus pechos y empece a besarla despacio en su vagina con mis labios húmedos, luego la lengua... no la dejé terminar... ella desesperada dijo que me quería sentir adentro, ya no aguantó, me recosté desnudo en la cama, puso ella el condón y se montó desesperada, se dio unas sentadas profundas, con fuerza, mientras su cara era una fotografía de ensueño, el placer y la desesperación de su excitación manifiestas... hermosa. duró como cinco minutos así y de pronto se bajó... no entendí el porqué y me incorporé extrañado... ella estaba de pie a un lado de la cama recargada en la pared, cubriéndose los pechos con un brazo y con la otra mano entre sus piernas, temblando... con una cara de orgasmo... hasta que ví en el piso entre sus piernas, fue la venida mas abundante que he visto en mi vida, era un pequeño charco vizcoso... para ella era penoso... fui hacia ella y le dije que para mi eso era demasiado excitante, que no me molestaba que me dejara verlo y vivirlo... la convencí... aquello fue fenomenal...JAMAS HE VISTO UNA MUJER CON UNA VENIDA TAN ABUNDANTE COMO LA GÜERA... seguimos esa noche... ahí durmió conmigo... bueno no dormimos, pero eso es motivo de otra historia
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