Historias y Relatos Swinger
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Yo y mi amiguito
Esa tarde me sentía muy inquieta porque días antes había estado charlando con un antiguo amigo mío, con el cual he compartido momentos íntimos deliciosos, Leo mi amigo, quería verme, el solo hecho de imaginarlo me ponía muuuy caliente, me insistía mucho y decidí decir si ante tan tentadora propuesta, anteriormente solíamos ir a bailar salsa, compartimos ese agradable gusto, cosa que con mi marido no hago, por desgracia a Roberto no le gusta bailar. Entonces Leo me pidió q salieramos a bailar como en los viejos tiempos, porfin llegó tan esperado día, me puse super bonita, un vestido negro corto, con zapatillas y no me puse ropa interior, desde que pasó por mi a la estética fue un momento super cachondo, con su mirada me desnudo, en sus ojos se veía el deseo, en cuanto me subí a su carro y me acerqué para saludarlo me beso de tal forma que sentí como mi vagina comenzó a humedecerse, le dije que tuviera paciencia que la noche era larga y nuestra, Leo es un hombre sumamente atractivo, 1.87 mt, cuerpo exquisito trabajado con varios años en el gym, ojos verdes preciosos, una voz que derrite, con una personalidad impactante, era la envidia de todas las mujeres ese día; nos dirijimos a un lugar donde se baila salsa, durante el trayecto no perdía la oportunidad de tocarme las piernas, acercaba sutilmente su mano cerca de mi vagina ya húmeda e hinchada, llegando al lugar nuevamente me beso y manoseo delicioso, nos bajamos y nos dirigimos hacia nuestra mesa, pidió unos whiskys y seguimos charlando y agazajando en cualquier oportunidad, yo me le insinuaba descaradamente, me sacó a bailar y yo no perdía la opotunidad de rozar mis senos con su cuerpo en cada movimiento y en cada canción que bailabamos, lo iba provocando cada vez más, el deseo iba incrementando bajo el calor de los tragos y los besos, yo acariciaba su verga parada por debajo de la mesa, su mirada pedia a gritos que nos fueramos a un lugar donde estuvieramos solos y darle rienda suelta a nuestro deseo, fue entonces cuando dejamos el lugar y nos dirigimos a un hotel muy padre por cierto, debo confesar que yo estaba algo nerviosa porque le mentí a mi marido hermoso diciéndole que saldría con mis amigas y esperaba su llamada en cualquier momento y no sabría q le diría si llamaba, pero eso hizo el momento más interesante. Entramos al hotel y apenas cruzamos la puerta, cuando me jaló hacia él salvajemente y me beso riquísimo, eran tantas las ganas que me arrancó la ropa, recorrió todo mi cuerpo con sus manos y su lengua, me acostó y me beso lentamente hasta llegar a mi panocha que ya escurría de placer, me metió la lengua hasta hacerme tener un orgazmo en su boca mmmm fue esquisto, era tal mi extasis q tome su deliciosa y dura verga entre mis manos y se la mame durante un buen rato, le pasaba mi lengua y succionaba hasta hacerlo gritar de placer, me volteó y me tomo del cabello mientras me metia la verga de una forma salvaje mmmmm delicioso, repetimos dos veces más, fue una noche deliciosa y exitante, entonces recorde q tenía q regresar a casa porque mi dulce marido me esperaba, obvio no se lo conte hasta después y ese día me cojio hasta rozarse, amooo a mi cornudo....=P
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