Historias y Relatos Swinger
historias reales de nuestros usuarios
Historias y Relatos Swinger
Conoce las historias calientes de nuestros usuarios.
En el consultorio del doctor Carlos
Siempre me gusto el Doctor Carlos, hasta que un día lo hice caer en la tentación.
El doctor Carlos, es tipo blanco, de unos 42 años, complexión regular, Barba de candado y unas manos muy varoniles. Recuerdo que ya dos o tres veces lo había cachado viendome las nalgas. Y debo aceptar que yo ya dos,tres veces me masturbe pensando en el. Es mi doctor desde niña, quizá por eso al principio no notaba que yo trataba de seducirle, de hacerlo que me viera.
Un día, enferme de gripa y acudí, al preguntarme si deseaba pastillas o inyecciones, sin dudar le dije que inyecciones, pues me fascinaba mostrarle mi trasero. Me inyectó y se que notó que me baje más de la cuenta el pantalón. Eran 4 inyecciones, así que ya me mojaba de saber que me vería veces.
Al día siguiente, fui entrada la tarde y me puse una tanguita bien coqueta, delgadita por los costados y con un triángulito trasparente en mi rayita. Para mi mala suerte, hubo mucha gente, y su enfermera me inyectó, pero sucedido algo que me gusto. Cuando el doctor vio que el no me inyectaría, noté claramente que lo lamentó, pues incluso le dijo a su enfermera que si quería el me inyectaba. Al final, fue la enfermera quién lo hizo y regrese frustrada pero contenta por lo que me percate.
Así llegó, el tercer día, ya mejor de la gripa y con lo caliente acumulado llegue como a las 7:00 pm, ya no había mucha gente, y lo más importante, la enfermera estaba atendiendo una curación. Pase con el doctor y demora os en la plática, entonces vino lo mejor.
Doctor: te inyecto?
Yo: si, perdón
Me di vuelta y sin recato, impulsada por mi calentura, me baje el pantalón de tal forma que quedaron mis nalgas al descubierto. El doctor se quedo mudo y sin mover por dos o tres segundos, que para mi fueron la mejor señal, de que le gusta a lo que veía.
Doctor: de pie o acostada? ( nunca me lo había preguntado, siempre me había inyectar de pie)
Yo: como le gusta más a ud? ( de forma declarada )
Doctor: no, pues tu eres la que la va a...recibir
No pensé que me contestara y sólo me reí tontamente, a lo que el contesto rápido
Doctor: cuantas te faltas?
Yo: está y otra más ( todo esto sucedía, con mis pantalones abajo de mi trasero)
Doctor: entonces hoy así y mañana acostada, pasas directo
Uffff eso me calentó, más pare las nalgas y note que el doctor al prepara la jeringa me veía a placer. Su sobadita con algodón y luego me dijo tan quedito, que me pareció que fue al oído...
Doctor: ponte suavecita, no te va doler
Vino la inyección, me acomode y platicamos dos o tres minutos, antes que la,enfermera llamara a la puerta.
Toda la noche pensé en la situación y el día siguiente, sábado por cierto decidí ser más directa.
Me puse falda, tanga y me fui a inyectar. Llegue y me pase, tal como me lo dijo, llame a la puerta y al verme, sacó los ojotes.
Doctor: adelante ( poniéndose de pie y cerrando la puerta )
Ambos sabíamos a lo que íbamos, pero se hizo el loco.
Doctor: vienes a la inyección verdad?
Yo: si Doc, puedo?
Doctor: claro, acomodate
Yo: me toca acostada no?
Al preguntarle eso, me miro de una forma llena de morbo, pues no imagino que quisiera acostarme viniendo en falda, y para calentarlo me pare cerca de la camilla y subiéndome la falda por debajo le dije:
Yo: o así es más fácil?
Ya sobraban las palabra a pero el doc se notaba nervioso, aunque también atrevido me contesto
Doctor: quedamos que hoy acostada
Ya sabía el juego, me acostó levanto mi falda y me inyecto, poniéndose muy cerca de mi y pude ver que ya la tenía parada.
Después de inyectarme, me dijo que me esperara porque me había salido algo de sangre, así boca abajo y falda arriba, con mi cola expuesta escuche que puso el seguro y en cuestión de dos segundos, sentí su barba tocándome las nalgas y su lengua a riéndose pasó por toda mi raya
El doc, me empezó a comer deliciosamente todo el culo, no dijimos mucho, me movía hacia el y en un momento ya estaba de a perrito en su camilla y el chupando me desde el ano hasta mi conchita, su barbita se sentía deliciosa, me metió dos deditos. Yo no podía gemir, pero lo deseaba, deseaba pedirle que me la metiera, pero primero se la saco y me hizo que se la chupara. Justo cuando eso pasó tocaron a la puerta, el dio la orden a su enfermera que se podía retirar, se puso un condón y me dio una cogida deliciosa, pasando por su camilla ( el de pie y yo con piernas al hombro), en su silla ( yo montándolo ) y en su escritorio ( de a perrito) . Sentí que no tardamos, pero realmente duramos poco más de veinte minutos, a mi me excitaba que afuera hubiera gente, pero el cuando lo monte me dijo cosas tns ricas que hicieron venirme. Me dijo en voz baja
Doc: como tenía ganas de hacerte esto, que ricas nalgas siempre me gustaron,
Doc: querías coger con un doctor? ( mientras me acariciaba con un dedo mi chiquito)
Yo: mmmmmm siiii mmmgggh
El doc me metió un dedo ligeramente, me hizo darme unos sentones, me tapó la boca y me hizo venir,e en todo su pene.
Cuando me vestí y me fui, ya era tarde,pero no fue la última vez que fui a su consultorio.
Estuve como 8 meses visitando al doctorcito, hasta que lo cambiaron de clínica. Yo tenía 20 y me enseño muchas cosas del cuerpo humano que ahora aplico. Espero se hayan venido rico.
Tweet
Regístrate y conoce mas historias