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Reencuentro

Les contare nuestra historia...


Hace un tiempo, senti unas ganas enormes de llamarle, de saber que habia sido de su vida y de hacerle saber que no habia podido olvidarlo, tenia unos 13 años de no saber nada de el. Lo contacte y me pidio que nos vieramos. Llego el dia de la cita y mi nervios aumentaban, me senti como colegiala pero fue un placer volverlo a ver.

Aquel dia cuando nos vimos, platicamos durante mucho tiempo, tratando de resumir nuestras vidas,en varias ocasiones se acercaba para intentar besarme pero yo no accedia, finalmente en un descuido me beso y me recargo contra la pared para que no pudiera evitarlo, no pude resistirme yo lo deseaba tanto como el a mi. Entre besos y caricias decidimos ir a un lugar mas privado.

Al llegar al hotel, nuestra pasion empezo a desbordarse, me desabotono la blusa y yo su camisa, en un dos por tres estabamos completamente desnudos. Sus manos se posaban en mi cuerpo de una forma exquisita, introdujo sus dedos en mi vagina y eso provoco que de inmediato me mojara, era exquisito sentirle asi, despues me monte sobre el y comenzo a acariciar mis senos, sus manos los tomaban como manzanas y los mordia.

Mi extasis era tanto, que decidi comenzar a besarlo, y fui bajando poco apoco por su cuerpo, hasta llegar a su pene, lo tome entre mis manos y de inmediato lo introduci por completo en mi boca, mis labios o recorrian por completo, le daba pequeños mordiscos y eso aumento su extasis, no pudimos más, sin decir nada saco un condon y se lo puso, yo me senti mas extasiada que nunca. Me recoste en al cama, el se coloco entre mis piernas, golpeo su pene sobre mi clitoris y de un solo golpe me penetro hasta el fondo. Subio mis piernas a sus hombros y me penetro profundamente, el placer que senti era inigualable. Nos pusimos de pie y me tomo por detras me recargo contra la cama y me pidio que levantara mi pierna, tomo un poco de lubricante natural de mi vagina y lo unto en su pene, sin decir más me lo clavo en mi trasero con tanta fuerza que me hizo llorar, gritaba de dolor, pero en poco tiempo se convirtio en placer, despues de un rato, se sento en el sillon y yo me sente sobre el, introduciendo su pene en mi vagina, guiandolo con mis manos. Sus embestidas eran brutales, sus manos me tomaban por la cadera y me empujaban para sentirle más profundo, pasamos a la cama y termino arriba de mi, lanzando en mis pechos su semen.

Al otro dia,no podia ni sentarme y cuando lo hacia recordaba que el habia estado dentro de mi. 

Fue un placer volver a verlo.



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