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Encuentro con mi cougar favorita

Después de escribirnos varios días por Internet y haber intercambiado fotos, por fin se me hizo conocer a Caro, una preciosa mujer cougar que en imágenes ocupaba mi deseo de besar y sentirla por dentro.

La cita fue algo de lo más informal en un hotel cerca de cuatro caminos por la mañana.

Cuando llegó, no lo podía creer, mi debilidad son las mujeres mayores que yo, nos saludamos como amigos e inmediatamente fuimos a pagar la habitación, ya que su entonces esposo pasaba en su auto por ese rumbo para ir a trabajar.
 
Como siempre una buena plática en la mesa del cuarto, yo la escuchaba, la verdad se veía nerviosa y yo también; pedí al cuarto un poco de bebida para relajar la situación... Lo cual me dio mas valor y poco a poco me acerqué a su boca, tomé su cara entre mis manos y nos fundimos en un beso intenso y profundo, de esos que te roban el aliento... Y así duramos un buen rato tan solo besándonos, entregándonos el uno al otro... Ella me dijo: -precioso te traje un regalo- e inmediatamente se levantó y caminó hacia el baño a cambiarse, yo estaba extasiado al ver ese movimiento de nalgas en su caminar hacia el baño.

Yo me desvestí para quedar solo en mi bóxer negro pegado, y me senté en la cama... Cuando la vi salir, fue una visión excitante al máximo, se puso un corpiño negro con ligeros y medias negras al verla no lo pude evitar y la besé como si no fuera a haber otro día, su cuerpo delicioso se estremecía con mis manos y mi lengua, la recorrí por todos lados, sus senos eran un manjar, y cuando la recosté en la orilla de la cama y me arrodillé ante ella, al separar sus piernas vi esa cosita taaaan rica que escurría de placer, me tomé mi tiempo, la besé y chupe con cuidado, le mordía la entrepierna, ella gemía como loca y sentía como se venía en mi boca una y otra vez.

Me saqué mi verga y ella inmediatamente me la mamó como toda una experta, yo estaba fascinado y comencé a sacarle fotos con mi celular...

El momento llegó y por fin la penetré, yo sobre ella, gemía como loca y no dejaba de besarme, cambiamos de posición muchas veces, (una de mis cualidades es que duro mucho) ella sobre mi, yo detrás de ella, en el buró, en la mesa... Hasta que mmmm dejé salir mi leche y ella gritó de placer al sentir como la quemaba por dentro...

Nos besamos, y repetimos varias veces en el jacuzzi y en la regadera, de verdad disfrutamos de lo lindo toooodo el día...

A Caro nunca la olvido, porque ha sido mi cougar favorita...

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